Iker Casillas, la mejor atajada de su vida y el recuerdo del título de España

El ex portero de España, Iker Casillas, fue nombrado nuevo brand ambassador de la app eSIM, Saily, evento donde ha hablado sobre el Mundial 2010

Iker Casillas en el evento como embajador de Saily. (Foto: Cortesía Saily)
Iker Casillas en el evento como embajador de Saily. (Foto: Cortesía Saily)

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Pasada la hora de juego en la gran final de Sudáfrica 2010, la tensión se escurría entre el sudor de cada uno de los jugadores que luchaban en el Soccer City de Johannesburgo. Y entonces, Arjen Robben apareció entre Carles Puyol y Gerard Piqué para escaparse hasta quedar mano a mano con Iker Casillas.

El atacante neerlandés fusiló y el entonces portero del Real Madrid achicó para atajar con la pierna un remate que prometía cambiar para siempre la historia del futbol.

Gracias a esa atajada, La Roja conquistó su primer y único título de la Copa del Mundo, luego de un golazo de antología de Andrés Iniesta en el minuto 116 de la prórroga.

Mismo que no habría llegado de no ser por esa heroica tapada del oriundo de Móstoles, Madrid, a los 61 minutos de partido.

"Bueno, pues sentí nervioso. Tengo que recordar que fue un momento que era de mucha incertidumbre. Es inexplicable cómo en apenas dos segundos y medio desde que Robben cogió la pelota hasta llegar a tu portería, se te pasan tantas cosas por la cabeza. Y era consciente que primero no entiendes cómo es que apareces solo.

Segundo, lo que he dicho, que entras a acercar muchas cosas en tu cerebro y al final entre uno y otro hay un poco de lo que hay. Es como que tienes suerte y sacas las cosas", dijo Iker durante su presentación en la CDMX como nuevo brand ambassador de la app eSIM, Saily.

Casillas colgó los guantes el 4 de agosto de 2020 y cumplirá justo seis años de haber dejado las canchas. Pero ni porque desde aquella final en Sudáfrica han pasado ya 16 años, ha podido digerir del todo lo que significa ese hito para toda España. Y el mundo entero.

Reflexiones de Iker Casillas sobre su carrera y legado

"Bueno, no es que en ese momento, sino que pasando tantos años y saliendo y nacieron niños más jóvenes. Cuando vuelven con 10 años te darán las gracias por ese Mundial, por el tema de las tecnologías. Siguen viendo los partidos y los ven ellos y están felices, cosa que a mí también me pasaba con las jóvenes", comentó.

"Yo creo que al final nosotros tenemos la suerte de jugar ese tipo de eventos, de torneos, donde sabes que millones de personas están detrás tuya. Que de repente es un país, en este caso, un club y que has hecho felices, en su totalidad, a todos los españoles que en ese momento estaban viendo el partido", continuó.

Lidió con Lionel Messi

Con 45 años de edad. Iker tampoco puede entender cómo fue que vivió en una época tan competitiva en el futbol mundial.

Más allá de que en sus últimos años sufrió los estragos de tener que lidiar con Lionel Messi y compañía, durante toda su carrera desafió a monstruos del área hasta ganarse un respeto a nivel global.

"Bueno, Messi algo, porque también pienso que Messi, en un momento dado, tendrá enfrente a porteros buenos que ahora es difícil debatirle. Pero también lo bueno es que te hacen mejor jugador.

Y al final, entre nosotros, los mejores, cuando tú juegas contra gente muy buena, tienes que responder, y si no respondes, te ganan la batalla", comentó.

"Quitando los que tuve de compañeros en los entrenamientos, que son las que yo tenía que vivir cada día. Pero ese Barça de Messi; ese Makaay, ese Samuel Eto´o; Koller, he tenido Santa Cruz, he tenido muy buenos delanteros que son grandes delanteros, Diego Costa, David Villa, Niño Torres. Han sido mucho lo que hemos enfrentado", abundó.

Pero aunque el mundo entero recuerda esa atajada a Robben, para el exportero del Madrid y del Porto, no es la mejor que atesoró a lo largo de sus 21 años de trayectoria, pues hay una que atesora como ninguna.

El mejor recuerdo de su carrera

"¿La atajada que más recuerdo de mi carrera? La de Perotti contra Sevilla", respondió seguro al recordar aquel paradón ocurrido el 4 de octubre de 2009 en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. Y no dudó en enviar un mensaje final a esas juventudes que aspiran a ser como él.

"Lo peor es que se arrepientan de que lo que hagan. Creo que es lo que tienes que intentar. Si te gusta hacer algo y tienes miedo de hacerlo, mal vamos. Ese es el primer motivo, porque nunca vas a llegar a conseguir nada. Tienes que hacerlo, salga como salga, y si sale mal, pues bueno, lo has intentado, ya lo harás otra vez, intentarás mejorar." aseguró.

"Y vamos a ver qué al fallar con el primer intento, cuando jugaba al fútbol, al principio era más joven, pero luego con la madurez, lo que intentaba siempre era analizar cómo había hecho el partido, pero lo hacía siempre", dijo.

"Aunque la gente me pusiese muy bien, yo sabía si había hecho una partida buena o no. A mí tampoco se me subía la cabeza, al igual que cuando había hecho un partido que no mal o que no salió bien, la crítica era excesiva."

"Yo me analizaba a mí mismo siempre y era primero crítico conmigo mismo. Todo lo que me dijese los demás me daba igual, tanto para bien o para mal", finalizó.

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