De Maná hasta Shakira, ceremonia de inauguración del Mundial 2026 pone a bailar al planeta entero

DESDE LA RAÍZ.
Lila Downs encabezó la música prehispánica de México. Foto: Cuartoscuro
De Maná hasta Shakira, ceremonia de inauguración del Mundial 2026 pone a bailar al planeta entero

Por: Martín Avilés
Un homenaje a las raíces de esta tierra sagrada mexicana, en perfecto sincretismo con la modernidad y su inexorable carácter global. El show de inauguración de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha sido una microdosis de emociones en cascada que bañó de nostalgia y alegría al público mexicano.
Y al mundo entero. Porque el planeta se miró por un instante en el espejo de este país y encontró que no somos del todo diferentes a pesar de las diferencias ideológicas.
Y así, el show fue un mensaje de unión y fuerza, esos valores que sostienen a una competencia tan magnánima como esta. De Maná hasta Shakira, de la mexicaneidad con historia, tradiciones y mestizaje que conforman la identidad de este pueblo, a la multiculturalidad de un mundo de crisoles y aristas que distinguen a cada uno de los participantes de esta justa mundialista.
Todo comenzó con el despliegue de una enorme alfombra y una hilera de penachos que rodearon el centro donde ya se encontraba una esfera dorada que simulaba el planeta Tierra. Como si hubieran encontrado el lugar sagrado para fundar Tenochtitlán.
"Bienvenidos a México", se escuchó decir en el sonido local mientras el conteo comenzaba...3...2...1... y estallaron fuegos artificiales acompañados por música prehispánica, esa que honra las raíces de este pueblo milenario bajo cargo de Lila Downs.
Mientras los danzantes honraban este templo sagrado de los amantes del futbol desde lo más profundo de su ombligo, ese planeta Tierra emergió para materializarse en la Copa del Mundo de la FIFA. Esa que 48 equipos buscarán acariciar al final de la competencia.
"No sabes cómo te deseo...", se escuchó. No era sino la primera estrofa de Oye mi amor (1992) de Maná, el grupo tapatío que comenzaba el show.
Luego siguió Danny Ocean con Partidazo (2026). Y entonces el público comenzó a desgarrar la garganta cuando apareció una de las artistas consentidas de este país.
Belinda, acompañada por Los Ángeles Azules entonó Por ella (2026), una de las melodías oficiales del Mundial, al tiempo que las siglas de la FIFA volaban con drones sobre el campo. "A ella todo' la desean Pero solo uno la puede tener... ".
Siguió el turno de J Balvin con Qué calor (2018). El colombiano, junto a Ryan Castro, montó un breve espectáculo colmado de ese realismo mágico tan icónico de su tierra y que habría hecho sonreír al propio Gabriel García Márquez. Rodeado de Labubus y un colorido grupo de bailarines de salsa, puso a bailar a los más de 85 mil presentes.
Tuvo tiempo para una melodía más con I Like It (2018), su colaboración con Cardi B y Bad Bunny.
La reina de los Mundiales hizo su esperada aparición junto a Burna Boy para entonar Dai Dai (2026), la canción oficial del Mundial, mientras la coreografía jugaba con el reflejo del sol para iluminar la cancha. Y entonces, una rutina de humo verde, blanco y rojo rodeó la circunferencia del Estadio Ciudad de México y la frase "We are ready! (¡Estamos listos!)", puso punto final al espectáculo.
Una oda a la paz entre los pueblos, una tregua para la humanidad y su compleja correlación entre fronteras.