Luis Romo fue el anotador del juego tras un error del arquero; así pierda ante Chequia, el Tri ya no puede bajar del primer sitio por el resultado directo ante los asiáticos
México terminó con el alma en un hilo pero le ganó a Corea del Sur; aseguró primer lugar del Grupo A

Por: José Andrés Díaz
Guadalajara, JALISCO (Enviado).- Con el alma en un hilo y una pizca de suerte, México consiguió su segunda victoria en la Copa del Mundo al derrotar 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Guadalajara.
Resultado con el que aseguró el primer lugar del Grupo A, sin importar lo que suceda en su tercer partido ante Chequia y el juego entre coreanos y sudafricanos, ya que el primer criterio de desempate es el resultado directo entre los equipos que hipotéticamente empaten en puntos y el único que podría lograrlo es justo Corea.
Sin embargo, está claro que si México realmente quiere hacer historia en este Mundial, tiene que elevar mucho más su nivel, porque este juego lo terminó sufriendo y lo ganó gracias a un error del arquero coreano.
Era esperado que ante los asiáticos el grado de dificultad con respecto al juego ante Sudáfrica aumentara considerablemente, por lo que era un interesante reto para México a priori en este segundo juego del Mundial.
Javier Aguirre sí ejecutó los tres cambios que tenía contemplados, aunque si bien se decidió por Edson Álvarez en lugar del suspendido César Montes en la zaga central y por Jorge Sánchez en la lateral derecha, en el centro del campo optó por dejar a Brian Gutiérrez, al tiempo de sacar a Álvaro Fidalgo del once titular y meter a Luis Romo.
Con esas modificaciones, México empezó bien el juego, por supuesto que impulsado por la fanaticada tapatía que llenó el Estadio Guadalajara con 45 mil 522 asistentes, si bien alguna que otra butaca parecía no tener dueño, aunque en este estadio la gente suele quedarse en el corredor y ver desde ahí el partido.
Con ese gran ambiente de su lado, México intentó ser protagonista del duelo desde el mero inicio; Corea, entendió que esta vez sí que era visitante y su posición primero fue la de esperar al obligado anfitrión, por lo que los asiáticos priorizaron su posicionamiento defensivo, sin desgastarse en los primeros minutos.
Intensidad que le puso el Tri por ser el local y porque quería darle gusto a una afición que se le brindó desde su mera llegada a esta ciudad; la intención era marcar pronto, pero no fue así.
Debía México tener mucho cuidado con las transiciones ofensivas coreanas a toda velocidad; se vio clarito que Javier Aguirre le pidió a sus volantes, Julián Quiñones y Roberto Alvarado, muchísimo sacrificio defensivo.
Y el que le respondió mejor en ese respecto fue el Piojo porque el jugador de Chivas se empleó a fondo en dos acciones defensivas, para impedir que los coreanos crecieran en su intención.
A través del mismo Alvarado, nació la jugada más peligrosa de México en todo el primer tiempo; al 19', metió un muy buen centro desde la parcela izquierda y apareció Julián Quiñones en el centro del área para rematar, lo malo fue que su remate no salió esquinado y el arquero Seung-gyu Kim lo atajó correctamente.
A Corea le convenía que poco a poco el juego se fuera haciendo largo; sabedor de que el público mexicano se desespera rápido (y el Tri también colabora), entendió que debía de construir su juego desde la paciencia, el toque y la tranquilidad.
Hubo una posesión de pelota larguísima de los asiáticos, que si bien fue esteril porque no terminó en jugada clara de gol, puso de nervios a la afición mexicana, que se metía con los coreanos pero también con los locales, porque así se fueron hasta el final de los primeros 45 minutos.
Segundo tiempo del México vs. Corea
Un cero a cero que tenía molesta a la gente, porque siempre espera más de su equipo nacional, y claro que este le pone corazón e intención, pero con eso no basta y tiene que ponerle mucho más futbol; máxime en una Copa del Mundo.
Comenzó la parte complementaria sin cambios por parte de Javier Aguirre; confió en que los once que eligió desde el inicio para que le resolvieran el acertijo que significa un equipo como Corea del Sur.
Quizá fue por la energía mexicana en el ambiente o el aire tapatío le jugó una mala pasada al arquero coreano; el caso es que cuando el juego seguía por demás cerrado, vino un grosero error del portero que le abrió la puerta al Tri.
Al 50' tras una pelota muy elevada, el guardameta Seung-gyu Kim salió con muchísimas dudas por el esférico; nunca tuvo posesión del mismo y chocó dentro del área con el defensor Gi-hyuk Lee, por lo que soltó el esférico.
Luis Romo, quien estaba merodeando el área fue el primero que reaccionó tras la garrafal falla y con un toque preciso, empujó la pelota al arco coreano que estaba sin protección, para hacer explotar el Estadio Guadalajara, que para esa altura del encuentro era un manojo de nervios.
La suerte, la fortuna, la energía de esta Copa del Mundo en nuestro país le sonrieron a México, porque era un partido que se estaba haciendo muy largo, justo donde lo quería Corea pero porque el Tri era incapaz de llevarlo hacia donde debía.
El gol mexicano significó además de la explosión de felicidad, un liberador de presión tanto en el campo como en las gradas, porque el ambiente vaya que era tenso.
Pero el asunto era que al juego todavía le faltaban 40 minutos y Corea del Sur tiene herramientas para intentar rescatar algo de este encuentro.
Así que la misión para México era lo más pronto posible agrandar la ventaja, para darle mucha más calma al transitar de este encuentro, sobre todo rumbo a su parte más crítica.
Tras la segunda pausa de hidratación en este encuentro, el Vasco ahora sí le movió a su equipo con la entrada de Orbelín Pineda y Obed Vargas, en lugar del anotador del gol Luis Romo y de Brian Gutiérrez.
Había que refrescar el mediocampo, porque los jugadores mexicanos habían corrido mucho en esa zona detrás de los coreanos que no soltaban la pelota, además de que en este partido la cintura del campo era crucial controlarla por las veloces transiciones del rival.
A la altura del 75', México tuvo una clarísima, gracias a un muy buen pase de Julián Quiñones a la entrada de Raúl Jiménez al área por el otro costado del campo.
El Lobo Mexicano controló el esférico y con muy poco ángulo sacó el tiro, pero la realidad es que el arquero asiático achico muy bien a primer poste y le tapó de manera correcta.
Urgía el segundo gol nacional para darle más calma a este encuentro, porque el peligro coreano no dejaba de estar en la cancha.
En muchas ocasiones, Corea ganó las espaldas mexicanas, pero el Tri jugó muy bien al fuera de lugar, porque varias veces los abanderados les anularon ocasiones peligrosas por posición adelantada.
Vinieron más cambios a la altura del 80', Aguirre sacó a Raúl que se fue en blanco en este juego y le dio chance a Santiago Giménez quien hizo su debut en la Copa del Mundo.
Además, para cerrar el partido, sacó a Roberto Alvarado como volante y metió a Israel Reyes de tercer central para ayudar en labores defensivas.
Tres minutos después, salió un muy aplaudido Julián Quiñones, para darle su lugar a César Huerta, quien también hizo su presentación en la Copa del Mundo.
El Tri siguió aproximándose y al 85', un riflazo de Obed Vargas casi se convierte en un golazo, pero el arquero Kim se mandó un atajadón para evitar el segundo tanto mexicano.
A la noche le faltaba la graduación de un jugador en la Selección que había sido criticado en la inauguración por mostrarse con algunos nervios en el campo.
Raúl Rangel necesitaba una jugada que lo llenara de confianza, que le diera esa seguridad que buscaba en este Mundial y la noche tapatía se la concedió.
Ya en la recta final del juego, un gran centro desde la izquierda, fue rematada por el delantero Gue-sung Cho dentro del área chica.
"San Tala" en la portería mexicana
Parecía que era el empate coreano, porque la pelota la remató a placer y picada, pero con una reacción soberbia, el Tala evitó la caída de su marco y el Estadio se le entregó al arquero en esta que es su casa. Rangel salvó a México, el triunfo y el primer lugar del Grupo A.
El agregado se diluyó con mucho nerviosismo, pero México fue capaz de soportar el resultado a favor, con lo que consiguió su segunda victoria en este Mundial.
Sin embargo, es claro que las actuaciones del Tricolor no terminan de ser convincentes; este juego lo gano, pero con el alma en un hilo y sin una actuación sólida.
Esta fue la tercera victoria de México sobre Corea del Sur en Mundiales, ya que también lo derrotó en Francia 1998 y Rusia 2018, también ambas en fase de grupos.
Falta Chequia para cerrar la fase de grupos de manera perfecta, pero sobre todo, para llegar a 16avos con mucha mayor solidez en esta Copa del Mundo.