La Copa del Mundo 2026 tiene en la lucha libre un canal para unir a México con el deporte a través de la cultura

MUNDIAL 2026.
Se espera que la popularidad de las máscaras de lucha libre, aumente aún más. Foto: Cuartoscuro
La Copa del Mundo 2026 tiene en la lucha libre un canal para unir a México con el deporte a través de la cultura

Por: Martín Avilés
La silueta del Místico aparece en las pantallas y por las bocinas de la Arena México suena una melodía que el público canta a todo pulmón. "¡Que soy yo quien te espera, que soy yo quien te llora... !", se escucha. Es Me Muero (2006) de la Quinta Estación, cuyo video causó sensación 20 años atrás gracias a la participación del carismático luchador convertido en superhéroe.
Es la última noche de viernes antes del esperado inicio de la Copa del Mundo 2026 en la Ciudad de México, y aunque la gentrificación ha provocado un efervescente resurgir de la lucha libre nacional debido al folclor y ambiente festivo que la rodea, aún más extranjeros han asistido a la función aprovechando su visita a la capital del país por la justa mundialista.
El pancracio nacional ha aprendido a sobrevivir a los diversos golpes recibidos a lo largo de su rica historia. Desde sus inicios, la lucha libre ha evolucionado hasta convertirse en un espectáculo que se ha revalorizado en los últimos tiempos debido a la creciente llegada de extranjeros al país.
La primera lucha de la que se tiene registro oficial, ocurrió el 21 de septiembre de 1933, como la fecha que marcó la fundación de la Empresa Mexicana de Lucha Libre —hoy conocida como el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL)— a cargo de Salvador Lutteroth González. Y desde entonces, ha librado todo tipo de vicisitudes para sobrevivir en el gusto del público nacional e internacional.
Fue durante la pandemia COVID-19 cuando debido a las medidas restrictivas que obligaron a la gente a trabajar desde casa, que miles de extranjeros vieron la oportunidad de laborar a distancia desde México. Y todo cambió. En cinco años, del 2020 al 2025, el precio promedio de renta en CDMX pasó de 14 mil 500 a 20 mil pesos mensuales, una cifra que aumenta dramáticamente.
Se estima que más de 20 mil hogares al año —de bajos de ingresos, naturalmente— son expulsados de la capital por falta de vivienda asequible. Pero muchos mantienen empleos en la ciudad, generando más de 1.5 millones de viajes diarios desde la periferia, aunque el alquiler es ya incosteable al haber aumentado alrededor del 35-94%, según la zona, en periodos recientes.
"¡Putos los de abajo, putos los de abajo!", resuena en la Arena México desde lo más alto del graderío construido para recibir a unos 16 mil 750 asistentes en su capacidad máxima. Los precios varían entre los 100 hasta unos mil 080 pesos en taquilla.
Esto para el público que tradicionalmente asistía con cartulinas fluorescentes con mensajes provocadores para los luchadores en las primeras filas, el fenómeno de la gentrificación, los ha marginado a cada vez más asientos hacia arriba. Razón por la que esos cánticos de protesta se han acrecentado al tiempo que más cabelleras rubias y ojos claros se apoderan de las butacas principales al poder costear sin problema los costos provocados por inflación desmedida.
"Sí, es una situación extraña porque para nosotros que amamos la lucha, pues es bonito ver más gente y la arena llena al tope. Pero sí es cada vez más caro y ya no se puede disfrutar de la misma forma que antes, ¿no?", comenta Herminio Gallardo, un señor de 53 años, acompañado por sus dos hijos de 24 y 20 años.
Máscaras de todo tipo de colores y combinaciones; texturas y tamaños. La lucha se ha convertido en un espectáculo de culto que comenzó a ganar adeptos luego de vivir años complicados a finales del siglo pasado. Hasta que a principios de los 2000, aproximadamente, comenzó su resurgir.
"Creo que con el boom de Místico mucha gente volteó a verlo, porque ya había muchos fans antes. Siempre ha tenido aficionados, pero creo que con Místico empezó a volverse un fenómeno más popular. Y con la AAA también, porque empezó a meter mucha gente que no tenía que ver con la lucha libre. Entonces lo empezaron a voltear a ver y a partir de entonces la gente empezó a convertir en la lucha libre en parte de la cultura popular mexicana", analiza el especialista Apolo Valdés de FOX Sports México.
"Un espectáculo de culto como tal, creo que se fue dando con el paso de los años. La gente empezó a adoptarlo y empezó a mezclar diferentes cosas, como el arte, la música, que antes había pero muy poquito y ahorita hay gran variedad. Incluso ya se ha vuelto también parte de la rutina, después del trabajo que se van a las luchas como el precopeo antes de la fiesta, o los grupos de amigos que quieren hacer algo nuevo. Es la parte del fan no tan clavado, porque el fan que sí es muy clavado lo puedes ver a cada rato en funciones en todos lados", agrega.
Pero el uso de la máscara como tal, no tiene precisamente un origen mexicano. En 1933, el luchador estadounidense Corbin James Massey perdió en su debut como Cyclone Mackey. Un año después, quiso regresar al ring sin ser reconocido, así que encargó una máscara al artesano local Antonio Martínez. Nació entonces Maravilla Enmascarada, el primer rostro oculto de la lucha libre mexicana. Le siguieron algunos otros, y ya en los años 50, leyendas como el Santo, Blue Demon y Huracán Ramírez, consolidaron la tradición.
"La máscara tiene muchísimos años. De hecho, la primera no fue mexicana, fue estadounidense. Ya tiene muchísimo, desde la época de los 30. Aquí, el primer enmascarado fue el Ciclomac, si no mal recuerdo. Se popularizó y desde antes ya veías una máscara y sabías que era un chavo mexicano, pero el mundo lo empezó a ver a partir del Mundial de 2006, porque muchísimos mexicanos empezaron a aparecer en Alemania con máscaras", dice Valdés.
"Incluso mucha gente llevaba máscaras de las más baratas y las vendía ya y las vendía a buen precio. Yo conozco varias historias así. Fue cuando la gente empezó a conocer más la máscara, a interesarse poco a poco por la cultura. Incluso antes la lucha libre japonesa también tiene sus enmascarados. Siempre los ha tenido desde hace mucho, pero igual empezaron a ver más", refuerza.
Con el Mundial de 2026 a días de comenzar, se espera que la popularidad de las máscaras de lucha libre, aumente aún más, a exactamente dos décadas de aquella Copa del Mundo de Alemania cuando aficionados de México le dieron un impulso internacional.
"Pues no me encargo propiamente de la producción pero sí se mandaron más pedidos porque esperamos mayor demanda primero Dios con esto del Mundial y que se esperan muchos visitantes del extranjero", comparte Luis Ramos, un vendedor de máscaras en un puesto ubicado en las inmediaciones del Coloso de la Colonia Doctores.
El CMLL tiene preparadas varias actividades especiales durante el Mundial 2026, como la temporada de Mitos en el Ring, como funciones todos los jueves que comienzan precisamente desde el 11 de junio, fecha en que se llevará a cabo la inauguración de la Copa del Mundo en el Estadio Azteca con el México vs. Sudáfrica, y hasta el 30 de julio en la Arena México. Además de presentaciones culturales gratuitas en sedes como el Parque Aztlán y Campo Marte.
"Creo que va a ser una etapa muy buena para todos y hay que disfrutarlo. Creo que estamos capacitados para luchar hasta dos veces en el día si es necesario, por eso somos luchadores de alto rendimiento. Es como la vida, se tiene que evolucionar de una u otra forma", asegura el luchador profesional Audaz, cuestionado al respecto.
"Pero eso sí, tiene que quedar la esencia de la lucha libre clásica que aquí la lucha libre mexicana nos exige y no se debe olvidar lo clásico. En México es un estilo libre clásico aunque modernizado", continúa el enmascarado.
Y mientras la gentrificación y la inflación se vuelven cada vez más parte de la cotidianidad de una ciudad que resiste día con día a la rutina de 22 millones de personas que aquí convergen, el Mundial 2026 echará andar una maquinaria que dejará una derrama de unos 3 mil millones de dólares. Y ahí estará la lucha libre, para coexistir y aprovechar este boom tal y como ha ocurrido desde hace dos décadas atrás, el Místico y la fiebre trasladada a Alemania, ayudaron a su resurgimiento.