Mateo Chávez anotó su primer gol en el Mundial tras ser titular por decisión de Javier Aguirre, contribuyendo a la victoria de México sobre Chequia.
Mateo Chávez y su debut perfecto con gol en el Mundial 2026: "Me llevo este recuerdo a la tumba"

Por: Martín Avilés
Cuando Mateo Chávez marcó el primer gol de la contundente victoria de México sobre Chequia a los 55 minutos, volteó de inmediato a las gradas donde estaba su familia.
Su papá Paulo César Chávez, ese que había quedado fuera de la lista final para Francia 1998, se quitó la camiseta, tal y como hacía cuando llevaba a su hijo como aficionados a los juegos de Chivas. Y sonrieron de complicidad.
El Tiloncito era uno de los cuatro futbolistas que aún no veía acción con el Tri en el Mundial 2026. Pero Javier Aguirre decidió darle minutos como titular. Y aprovechó cada segundo para demostrar su valía.
"Soñaba con eso, soñaba con dar una asistencia, con marcar un gol, pero sobre todo con escuchar el grito de gol en un Mundial. No me importaba quién lo anotara, yo quería vivir esa emoción. Gracias a Dios me tocó a mí y estoy muy feliz. Sinceramente, no tengo palabras para describirlo", dijo al finalizar el juego.
"Sinceramente, es algo muy bonito. Creo que me voy a llevar este recuerdo hasta la tumba. Pero la realidad es que esto es mérito de todo el equipo.
"A mí me tocó jugar por primera vez hoy, pero el grupo venía haciendo un gran Mundial desde los dos partidos anteriores y también desde la preparación previa. Me siento muy orgulloso de formar parte de este equipo", añadió.
El futbolista del AZ Alkmaar es parte de una defensa que no ha permitido gol en tres partidos. Una marca perfecta, nunca antes vista en Copas del Mundo para el Tri.
"Es muy bonito, sobre todo por nuestros defensores centrales, que están haciendo un trabajo increíble. Todos los que han jugado ahí han estado a un nivel altísimo. Trabajan muy duro durante toda la semana, no se achican ante nadie y también hay que reconocer el trabajo de Tala, que se merece mucho este momento.
"Hoy se ve reflejado en el partido, pero es algo que se viene construyendo desde hace mucho tiempo. Ver estos resultados es muy gratificante para todos", comentó al respecto.
Más allá de que no había sido tomado en cuenta para los juegos de Sudáfrica y Corea del Sur, Mateo fue paciente y el tiempo le retribuyó con una noche mágica. Pero más allá de su gran exhibición, lo logrado como grupo, es su mayor gratificación.
"Creo que la clave ha sido la unión. Somos una familia. Existe mucha solidaridad entre compañeros y un gran compromiso colectivo. Le toque jugar a quien le toque, todos dan el máximo esfuerzo.
"Además, la gente nos ha transmitido muchísima energía, nos ha hecho creer y hemos logrado una conexión muy especial con la afición. Todo eso nos ha ayudado a seguir avanzando y nos hace sentir muy felices", zanjó.
Sigue el contenido de Ovaciones en todas la plataformas digitales y no te pierdas lo último en deportes.