Isaac del Toro se derrumba: cae al séptimo lugar en la general del Tour de Francia 2026 y pierde el maillot blanco

En la etapa 10 del Tour de Francia 2026, el mexicano Isaac del Toro cae al séptimo lugar de la clasificación general y deja ir el maillot blanco

El miércoles será una etapa para velocistas con dos puertos de cuarta categoría y ofrecerá un respiro. Foto: MexSport
El miércoles será una etapa para velocistas con dos puertos de cuarta categoría y ofrecerá un respiro. Foto: MexSport

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Isaac del Toro ha vivido una cruel pesadilla en la etapa 10 del Tour de Francia 2026. El ciclista mexicano se vio falto de piernas y fue cortado del grupo perseguidor, por lo que finalizó en la octava posición, a un minuto y 31 segundos de su compañero de equipo y líder Tadej Pogačar, quien no tuvo problemas para conquistar su tercera victoria.

Como consecuencia, al Torito le fue arrebatado el tercer lugar de la clasificación general frente a Remco Evenepoel y la maillot blanca de mejor joven ahora pertenece a Juan Ayuso.

La edición 113 del Tour de Francia se reanudó tras su primer día de descanso con una emocionante etapa en el Macizo Central con un Pogačar sobrado justo en la misma etapa donde Jonas Vingegaard lo superó al sprint la temporada pasada.

Y ha quedado claro que aunque el ensenadense Del Toro o cualquier miembro del UAE Emirates Team XRG pueda flaquear, el esloveno se cuece aparte.

Detalles confirmados de la etapa en el Macizo Central

El Macizo Central ardía. No solo por el sol, sino por la intensidad de una etapa que prometía sacudir la general y cumplió. La décima jornada del Tour de Francia, la primera tras el día de descanso, fue un recordatorio de que en la carrera más dura del mundo no hay tregua.

El de Ensenada, Baja California, que había deslumbrado en los Pirineos, despertó del sueño en su primera jornada de realidad. 

El pedalista nacional de 22 años de edad, cruzó la meta en octavo lugar, a un minuto y 31 segundos de su compañero esloveno, y al hacerlo, vio cómo se desvanecían dos de los tesoros que había conquistado en la primera semana, con el tercer puesto de la general y el maillot blanco de mejor joven, fuera de su alcance.

La etapa, que recorrió 165 kilómetros con siete puertos categorizados en los últimos 105, fue un campo de batalla desde el principio. Los intentos de escapada se sucedieron sin éxito. UAE Emirates Team y Visma-Lease a Bike, los dos equipos más poderosos, no estaban dispuestos a ceder ni un metro.

Fue en el Col de la Griffoul, de segunda categoría, cuando el español Javier Romo lanzó un ataque en solitario que ilusionó a los aficionados, pero el pelotón, hambriento de pelea, lo absorbió sin piedad.

La batalla real comenzó en el Puy Mary-Pas de Peyrol. Richard Carapaz, el fuerte ecuatoriano de conocida rivalidad con el Torito, lanzó el primer órdago.

Decathlon-CMA-CGM impuso un ritmo frenético que redujo el pelotón a un puñado de elegidos. Detrás, el danés Jonas Vingegaard, segundo en la general, movía ficha. Y Pogačar, el amo del Tour, esperaba su momento.

Llegó en el Col de Pertus, una ascensión de 4.5 kilómetros con rampas del 8.3%. Carapaz seguía en cabeza, pero el esloveno, con la paciencia de un depredador, atacó a poco más de un kilómetro de la cima.

Lo alcanzó, lo superó y se lanzó en solitario hacia la victoria. Fue su tercera etapa en este Tour, una demostración más de que su dominio es absoluto. Detrás, Vingegaard, Evenepoel, Lipowitz, Ayuso, Seixas y Skjelmose luchaban por las migajas. Del Toro, que había resistido en los Pirineos, esta vez no pudo seguir el ritmo.

El resultado fue un mazazo. Remco Evenepoel, segundo en la etapa, escaló al tercer puesto de la general, al despojar al mexicano que pretendía echar raíces en el podio. Juan Ayuso, su compañero de equipo, le arrebató el maillot blanco.

Y entonces, el bajacaliforniano cayó al séptimo lugar, a 5:08 de Tadej y a 1:02 del podio que ahora ocupa Evenepoel.

No fue del todo un fracaso. Fue una lección. El Tour es largo, y los días malos llegan para todos. El Torito no ha perdido su etiqueta de favorito el futuro del ciclismo, pero el presente, al menos esta vez, le ha recordado que en la élite del ciclismo, cada metro se paga con sangre y cada segundo perdido puede costar un sueño. 

El miércoles será una etapa para velocistas con dos puertos de cuarta categoría y ofrecerá un respiro. Pero los Vosgos aguardan al final de la semana, y con ellos, la oportunidad de recuperar lo perdido. O de aprender las duras lecciones de la Grande Boucle.

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