El noruego Soren Waerenskjold se adjudica la victoria, mientras que Tadej Pogačar sigue líder con Isaac del Toro aún distante del podio

El juvenil de 22 años de edad se mantiene a un minuto y dos segundos del último escalón del podio. Foto: EFE
El noruego Soren Waerenskjold se adjudica la victoria, mientras que Tadej Pogačar sigue líder con Isaac del Toro aún distante del podio

Por: Martín Avilés
Isaac del Toro no ha podido escapar de la séptima posición de la clasificación general del Tour de Francia 2026 donde quedó atorado tras un desliz el día anterior.
Y en una etapa 11 de transición, el mexicano finalizó en el puesto 49 durante una jornada en que los favoritos carecieron de protagonismo al ser diseñada para sprinters.
El noruego Soren Waerenskjold se aceleró para alzarse con la victoria, mientras que Tadej Pogačar conservó el liderato al acabar la prueba justo delante del Torito.
El tricolor de Ensenada, Baja California, acabó la jornada con un tiempo de 3 horas 10 minutos y 6 segundos.
Con ello, el juvenil de 22 años de edad se mantiene a un minuto y dos segundos del último escalón del podio, mientras que en la pelea también por el maillot blanco, se ubica a 46 segundos del español Juan Ayuso.
Nevers no es París, pero este miércoles se convirtió en el epicentro de la velocidad. La undécima etapa del Tour de Francia, un recorrido de 161 kilómetros entre Vichy y la ciudad del centro de Francia, pasará a la historia como la jornada más rápida en carretera en 113 ediciones de la carrera, al registrar 50.91 kilómetros por hora de media.
Un récord que habla de piernas frescas, de viento a favor y de un pelotón que, tras los rigores del Macizo Central, encontró un respiro para estirar y dejar que los velocistas decidieran.
Y lo hicieron. Soren Waerenskjold, del Uno-X Mobility, se lanzó en un sprint de larga distancia que sorprendió a todos. Desde el momento en que Cees Bol, el gregario de Olav Kooij, lanzó su ataque, el noruego fue el único que reaccionó con la lucidez de quien sabe que la victoria está en la audacia.
Se distanció del grupo en varias longitudes de bicicleta, y aunque Kooij y Jasper Philipsen lograron alcanzarlo en los metros finales, no tuvieron la fuerza para superarlo.
Fue la segunda victoria de etapa para el equipo noruego en su primer año como World Tour, una confirmación de que el proyecto crece a pasos agigantados. Mientras que en medio de ese vendaval de velocidad, Del Toro pedaleó con serenidad y paciencia, sabedor de que no todos los días son para atacar.
El ensenadense tuvo pues una posición modesta que, sin embargo, le permite mantenerse en la séptima plaza de la clasificación general, en busca de pronto poder recuperar lo perdido tras una fatídica décima etapa para su cuenta.
No fue un día para gestas, sino para preservar. El grupo de favoritos, con Pogačar al frente, llegó sano y salvo, manteniendo su ventaja de más de tres minutos y medio sobre Jonas Vingegaard. La etapa, que comenzó con una escapada de cuatro ciclistas rápidamente neutralizada, nunca tuvo la tensión de las jornadas de montaña.
Julian Alaphilippe, el excampeón mundial, se quedó rezagado en una corta subida a 40 kilómetros de la meta, y los tres supervivientes de la fuga —Anthon Charmig, Mathis Le Berre y Nelson Oliveira— resistieron hasta los últimos cuatro kilómetros, cuando el pelotón los absorbió para preparar el sprint.
Para el Torito, la etapa fue un eslabón más en una cadena que comenzó con su victoria en la segunda jornada y que tuvo su punto más bajo en la décima, cuando perdió el tercer puesto de la general. Pero el Tour es largo, y el mexicano, a sus 22 años, ha demostrado que sabe esperar.
Los Vosgos aguardan al final de la semana, y con ellos, la oportunidad de recuperar el terreno perdido. Por ahora, el séptimo lugar sigue siendo suyo, y el maillot blanco, aunque lejano, no es un sueño imposible. En un Tour récord de velocidad, Del Toro eligió la paciencia. Y en el ciclismo, como en la vida, a veces esa es la mejor de las estrategias.