Samuel Navalón mostró entrega en la corrida de La Palmosilla, aunque el uso del acero condicionó su balance en Pamplona.

Fotos: Manolo Briones
Samuel Navalón mostró entrega en la corrida de La Palmosilla, aunque el uso del acero condicionó su balance en Pamplona.

Por: NTR Toros
PAMPLONA .- La corrida de La Palmosilla dejó en Pamplona un triunfo de Fernando Adrián, que paseó la única oreja de la tarde tras entender las virtudes del quinto, uno de los toros destacados de la Feria de San Fermín. Samuel Navalón volvió a mostrar una notable disposición, aunque el acero condicionó el balance de su actuación, mientras Fortes se encontró con un lote de menores posibilidades.
Abrió plaza Fortes ante Sombrerito, un toro con más voluntad que poder y muy condicionado por su escasa fortaleza. El malagueño lo recibió a portagayola y, ya con la muleta, trató de encontrar la distancia adecuada para aprovechar la inercia de una embestida que se descomponía cuando era exigida. El viento añadió dificultades a una labor irregular que tampoco encontró una resolución efectiva con los aceros. Silencio.
Fernando Adrián planteó con decisión la faena al segundo, Cortijero, al que recibió con dos faroles de rodillas. El madrileño volvió a hincarse en los medios para iniciar la labor de muleta, aunque una fuerte ráfaga de viento lo dejó momentáneamente descubierto. Encontró después las mejores respuestas del toro por el pitón derecho, administrando su falta de fuerza y buscando precisión en los trazos. Cerró por manoletinas y fue ovacionado tras necesitar dos entradas a matar.
La primera actuación de Samuel Navalón tuvo intensidad desde el saludo capotero. Zorzal mostró buen fondo, aunque su falta de poder obligó al valenciano a facilitar cada viaje. Navalón entendió pronto la condición del toro, perdiendo pasos y construyendo la faena en terrenos paralelos a las tablas. Una serie al natural, de mano baja y largo trazo, marcó uno de los momentos importantes de su labor, pero también terminó por agotar al astado. Las bernadinas precedieron a un pinchazo y una gran estocada. Ovación.
El cuarto volvió a poner a prueba a Fortes. Jubiloso tuvo buena intención, pero careció de poder y terminó desplazándose sin entrega. El malagueño trató de aprovechar la movilidad inicial y buscar la inercia, hasta perder pie y quedar a merced del toro en una aparatosa caída. Regresó a la cara, aunque para entonces la embestida había perdido celo y emoción. Fue ovacionado tras aviso.
La oreja llegó con Cantarillo. Fernando Adrián dio distancia a un toro pronto, bravo y con fondo, al que fue entendiendo desde la firmeza y la limpieza. Sobre la diestra construyó las series de mayor entidad, ligando y conduciendo con buen trazo una embestida larga. Tras dos tandas al natural, volvió al pitón derecho para firmar el tramo más rotundo de la faena. El intento de continuar de rodillas no terminó de encajar, pero las ajustadas bernadinas recuperaron la intensidad. Falló en el primer encuentro con la espada y acertó al segundo. Paseó una oreja y Cantarillo recibió una fuerte ovación en el arrastre.
Samuel Navalón cerró la tarde ante MirloBlanco, el toro de mayor seriedad del encierro. Lo recibió a portagayola y comenzó la faena en los medios con pases cambiados por la espalda. El derecho ofreció los mejores argumentos, mientras por el izquierdo el toro se metió por dentro y volteó con violencia al valenciano. Navalón regresó con firmeza y disposición ante un animal que terminó rajado y venido a menos. La colocación de la estocada obligó al uso del descabello y la falta de acierto redujo una petición de oreja. Otra tarde en la que el acero dejó el balance de Navalón por debajo de su entrega.
Plaza de toros de Pamplona, Navarra. Octavo festejo de la Feria de San Fermín 2026. Lleno. Toros de La Palmosilla, de juego desigual, con menores opciones en varios ejemplares por su falta de fuerza. Destacó el quinto, Cantarillo, ovacionado con fuerza en el arrastre. Fortes: silencio y ovación tras aviso. Fernando Adrián: ovación y oreja. Samuel Navalón: ovación y ovación.