Derrick Henry hace historia con cuatro touchdowns y mantiene con vida a Ravens a costa de Packers

‘King Henry’ corrió 216 yardas y cuatro touchdowns en Lambeau Field para convertirse en el jugador con más partidos de 200+ yardas en la historia de la NFL; Baltimore venció 41-24 a Green Bay y mantiene vivas sus esperanzas de Playoffs



Derrick Henry rompió en mil pedazos el hielo de Lambeau Field para mantener con vida a los Baltimore Ravens, cuyas posibilidades de Playoffs siguen vigentes gracias a su rey. En una inspirada noche en la que apagó la esperanza de Green Bay Packers por arrebatar el trono de la NFC Norte a Chicago Bears, ‘King Henry’ corrió el ovoide a placer para 216 yardas y cuatro touchdowns, con lo que hizo olvidar la ausencia por lesión del líder del equipo de Maryland, Lamar Jackson.

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‘El Tractorcito’ fue simplemente supremo. El egresado de Alabama, se convirtió en el jugador con más partidos de más 200 yardas de por vida en la historia de la NFL con siete, con lo que superó a los legendarios Adrian Peterson y OJ Simpson. Con ello, Baltimore se impuso por contundente marcador de 41-24 sobre un Green Bay que no contó con los lesionados Jordan Love y Micah Parsons.

Ahora, los Ravens prenderán veladoras a la espera de que Pittsburgh Steelers no consigan un triunfo de visita en Cleveland Browns. Y es que con foja de 8-8, Baltimore aún aspira a ganar el cetro de la AFC Norte, siempre y cuando el equipo seis veces ganador del Super Bowl no salga con una victoria en el Cleveland Browns Stadium, pues de hacerlo, dejaría sin margen de maniobra a ‘Los Hijos de Edgar Allan Poe’.

Mientras tanto, Henry disfrutará de una de sus noches más mágicas desde su llegada a la NFL, pues superó a Adrian Peterson en el cuarto lugar con más touchdowns terrestres en la historia de la liga al llegar a 122 de por vida. Ahora solo está a uno de los 123 de Marcus Allen, al tiempo que Emmit Smith con 164 y LaDainian Tomlinson con 145 lideran la lista de todos los tiempos.

Henry, en una de las actuaciones más sobresalientes de su trayectoria en los emparrillados, se convirtió en el tercer jugador en la historia de la liga con 13 o más touchdowns terrestres en al menos cinco temporadas de su carrera. Además, el corredor de los Ravens ha pasado al décimo lugar en la historia de la NFL por la mayor cantidad de yardas terrestres, luego de superar a Tony Dorsett y sus 12 mil 739.

El running back de 31 años de edad se ha unido a LaDainian Tomlinson y Jim Brown como los únicos jugadores en la historia de la NFL con 25 juegos de más de 100 yardas terrestres y múltiples touchdowns terrestres. Todo esto, mientras una pregunta que resonaba a lo largo de la semana, fue respondida. “¿Por qué Derrick Henry no recibió más el balón?”, era la cuestión.

Y este Sábado por la Noche, en el gélido y legendario Lambeau Field, los Ravens ofrecieron una respuesta contundente, no con palabras, sino con 36 acarreos que tallaron el nombre de su figura una vez más, en el mármol de los récords de la liga. Fue una exhibición de fuerza pura, de voluntad férrea y de timing perfecto.

La grandeza de Henry salió a la luz en el momento más oscuro y de máxima presión para los dos veces ganadores del Super Bowl. Una derrota habría significado la eliminación oficial de los Ravens de la contienda por los Playoffs. Con la victoria, la franquicia de Maryland mantiene viva su esperanza. Ahora, su destino depende parcialmente de que Cleveland venza a Pittsburgh este domingo, para llegar a la Semana 18 con todo por jugar en un duelo definitivo contra los Steelers.

Con Lamar fuera por lesión, la ofensiva necesitaba un ancla. El mariscal de campo suplente, Tyler Huntley, manejó el juego con eficacia, pero la estrategia caería sobre los hombros, y las piernas, de su ‘Tractorcito’, quien arrastró rivales por la nieve de Wisconsin. Cada acarreo fue un contundente mensaje de que, ya sea en el frío, en la adversidad o con la temporada en la cuerda floja, ahí estaba para hacer lo necesario para sacar las papas del fuego.

Al final del choque, Derrick Henry abandonó el campo histórico de Lambeau Field como un soberano que reafirmó su dominio. Su corona como rey, lejos de ajarse, brilla con esplendor. Con el sudor sobre los hombros y la nieve en el césped, Derrick Henry respondió con un rugido silencioso de 36 acarreos, 216 yardas y un récord para la historia.