Donovan Carrillo, a hacer más grande su historia en Milano-Cortina 2026: fecha, horario y canción del mexicano para la Final

Donovan Carrillo, joven patinador mexicano, compite en la final olímpica de Milano-Cortina 2026 buscando hacer historia y honrar a su abuela.



Foto: Reuters

Donovan Carrillo comenzará a deslizar las cuchillas de sus patines en la pista del Unipol Forum en Milán, Italia, y de inmediato, la canción favorita de su abuela comenzará a sonar para recordarle quién es y de dónde viene. “Regrets, I’ve had a few (arrepentimientos, he tenido algunos)…”, dice la melodía My Way, esa que Elvis Presley hizo famosa en 1973 y que contará con un arreglo especial que preparó el músico y entrenador Cédric Tour para el mexicano en la Final del Patinaje Artístico de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026.

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Y es así como Donovan, no estará solo. Lo acompañarán esos fantasmas de todas las veces que le dijeron que su deporte no era para hombres; esas voces que se burlaron de él en las pistas públicas o la mirada de extrañeza de quienes no entendían por qué un niño mexicano elegía el hielo y los patines en lugar del pasto y botines. Pero también —de alguna manera— estará su abuelita materna.

Fue ella quien tanto anheló verlo patinar con esa canción que ahora, por fin, podrá escuchar ni más ni menos que en la justa invernal, donde Donovan Daniel Carrillo Suazo tendrá una cita con la historia. Ese momento llegará este viernes 13 de febrero, cuando el joven soñador de Zapopan, Jalisco, compita en la Final individual masculina de patinaje artístico en Milano-Cortina 2026.

Llegar hasta aquí ha sido, en sí mismo, una hazaña. Carrillo se clasificó al programa libre al ubicarse en el puesto 23 del programa corto, con 29 patinadores en competencia y solo 24 boletos disponibles. El margen fue estrecho, pero suficiente. Es la segunda ocasión que un patinador mexicano alcanza una final olímpica, y es el mismo hombre que en Beijing 2022 abrió una puerta que llevaba tres décadas cerrada.

Aquella vez se convirtió en el primer azteca en 30 años en competir individualmente en unos Juegos Olímpicos de Invierno y, además, el primero en clasificar a una final. Ahora, en Milán, ha repetido la gesta en busca de romper aún más barreras, como ha sido su costumbre desde que eligió no soñar como la inmensa mayoría en México que añora hacer su vida en una cancha de futbol.

El ranking mundial de la Unión Internacional de Patinaje lo sitúa en la posición 52, con mil 162 puntos acumulados. A simple vista, la cifra no parece imponente. Pero adquiere otra dimensión cuando se considera que Donovan Carrillo es el mejor patinador latinoamericano del mundo, que entrena en un país sin tradición invernal, que ha debido costearse el equipo, los viajes, las horas de hielo y la manutención fuera de casa. Que ha tenido que remar contra la indiferencia institucional y, también, contra el prejuicio.

Porque si algo ha marcado su carrera, además de la escasez de apoyos, ha sido el estigma. Carrillo ha hablado públicamente en el pasado sobre las burlas homofóbicas que enfrentó desde niño por practicar un deporte considerado afeminado. Él mismo aclaró antes de Beijing 2022 que no es su preferencia, pero eso no lo eximió de los comentarios, las risas y el señalamiento constante. En México, el patinaje artístico masculino carga todavía con un prejuicio que asocia la elegancia sobre el hielo con ese estigma. Pero Donovan ha aprendido a patinar a pesar de esa carga.

Carrillo Suazo ha patinado con la certeza de construir algo más grande que una rutina de cuatro minutos y medio. Cada salto, cada giro, cada coreografía es también una declaración de existencia. Él es el único patinador artísticohombre o mujer— que representa a un país de Centroamérica o Sudamérica en estos Juegos Olímpicos de Invierno. Ya le ocurrió en 2022. Le vuelve a ocurrir en 2026. La soledad del pionero es también la responsabilidad del que abre camino.

En la final del viernes, las probabilidades de medalla son prácticamente nulas. Frente a él estarán patinadores como el estadounidense Ilia Malinin, dueño de un dominio absoluto de los saltos cuádruples; el japonés Yuma Kagiyama, campeón nacional con una técnica impecable; o los europeos Shun Sato, Adam Siao Him Fa y Daniel Grassl, todos ellos en la élite mundial.

El tapatío no compite contra ellos por el podio, pero sí compite contra sí mismo, contra su propia historia y por mejorar el lugar 19 que obtuvo en Beijing. Mantenerse entre los 18 primeros y ¿por qué no? Un Top 10, sería un hito para el patinaje mexicano.

El programa libre, también conocido como patinaje libre, es la segunda y definitiva fase de la competencia. Cuatro minutos y medio para demostrar resistencia, técnica avanzada y calidad artística. Cuatro minutos y medio para desplegar sobre el hielo todo lo que ha aprendido en años de sacrificio silencioso. Cuatro minutos y medio para que su abuela lo vea, por fin, patinar al ritmo de My Way.

Foto: Reuters