Las Naciones Unidas (ONU) lanzaron este martes un llamado urgente a la comunidad internacional para recaudar 1,040 millones de dólares. El objetivo es asistir a cuatro millones de personas en situación de extrema vulnerabilidad en Sudán del Sur, un país que atraviesa una de las crisis humanitarias más complejas y desatendidas del planeta.
LEE ADEMÁS: “Lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”: El ultimátum de Trump a Cuba
Según el Plan de Necesidades y Respuesta Humanitaria (HNRP) para 2026, la situación es alarmante: casi 10 millones de personas —aproximadamente dos tercios de la población total— requerirán algún tipo de asistencia este año. Este escenario se ve agravado por el conflicto interno, el cambio climático, los brotes de enfermedades y el impacto económico derivado de la guerra en el vecino Sudán.
Inseguridad alimentaria: El hambre acecha a millones
Anita Kiki Gbeho, coordinadora humanitaria de la ONU para Sudán del Sur, alertó que la inseguridad alimentaria ha alcanzado niveles críticos. Se prevé que 7.55 millones de personas enfrenten niveles de hambre severos durante la próxima temporada de escasez.
“Esta realidad requiere un replanteamiento fundamental. Debemos afinar nuestras prioridades e invertir en las capacidades locales para garantizar que la ayuda vital llegue a quienes más la necesitan”, afirmó Gbeho.
Financiamiento en mínimos históricos
El informe destaca una tendencia preocupante: el apoyo económico internacional ha caído a su nivel más bajo desde que el país obtuvo su independencia.
- Déficit en 2025: El año pasado, las agencias de ayuda recibieron menos del 50% de los fondos necesarios, lo que obligó a recortar raciones de comida a millones de afectados.
- Priorización estratégica: Ante la falta de recursos, el plan para 2026 se ha reducido para enfocarse en 4 millones de personas (frente a los 5.4 millones del año anterior), concentrando los esfuerzos en zonas con malnutrición extrema y nulo acceso a servicios básicos.
La respuesta del Gobierno de Sudán del Sur
Por su parte, el ministro de Asuntos Humanitarios, Albino Akol Atak Mayom, reconoció la gravedad de la crisis mundial de financiación, pero instó a los socios internacionales a no abandonar el país. El funcionario subrayó la necesidad de transitar de la ayuda de corto plazo a soluciones de resiliencia y autosuficiencia que fomenten la paz y la estabilidad a largo plazo.
Sin un compromiso renovado de los donantes, las agencias advierten que millones de ciudadanos corren el riesgo de quedar totalmente desprotegidos ante una crisis que no parece dar tregua en 2026.




