Economía mexicana seguirá débil el resto del año: CEESP

Inversión y consumo, principales motores de la economía, no aceleran



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Las expectativas e indicadores que dan cuenta del crecimiento de los sectores económicos del país, “siguen y seguirán siendo de debilitamiento en tanto no se consolide un entorno de negocios en el que los problemas de inseguridad, débil estado de derecho y factores de política exterior, faciliten la inversión”, advirtió el sector empresarial mexicano.

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En su análisis semanal, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), observó que mientras las autoridades mantienen su optimismo al presentar la actualización del marco macroeconómico y de la evolución de las finanzas públicas para el presente año, y la primera aproximación de estos escenarios para el próximo en los llamados Precriterios 2027, “el 2026 inició con los motores del crecimiento apagados”.

Según el documento de la Secretaría de Hacienda, la economía mexicana retomará un mayor dinamismo este y el próximo año, respaldado por el consumo, el empleo y la inversión pública y privada en sectores estratégicos.

Sin embargo, señala el CEESP, “son estos indicadores los que hasta ahora muestran un importante debilitamiento y pocas expectativas de mejora en el corto y mediano plazo”.

El INEGI informó que en enero pasado la inversión fija bruta se contrajo 1.1% respecto a diciembre, después de tres meses consecutivos al alza; y en términos anuales mostró una disminución de 2.2%, con 17 meses consecutivos a la baja.

Por tipo de bien y origen, la inversión en maquinaria y equipo tuvo una caída mensual de 1.1%, y en términos anuales representó una baja de 8.0%, acumulando 14 meses consecutivos con variaciones negativas.

La inversión en construcción se contrajo 0.8% mensual, aunque en términos anuales aumentó 3.8 por ciento.

Con lo anterior, el CEESP consideró interesante observar que el índice de inversión pública, que refleja la acumulación de capital, registró un incremento mensual de 2.8% y de 3.5% anual, que fue su primer resultado positivo después de 12 meses consecutivos con variaciones anuales negativas.

Y el gasto público en inversión física, que refleja el desembolso del gobierno en infraestructura, registró una caída anual de 30.3% en el mismo mes. “Lo preocupante es que para el primer bimestre del año el gasto en inversión física acumuló una caída de 44.9%”, señaló.

En un ambiente de elevada incertidumbre económica como consecuencia de la preocupación por los posibles efectos de un ambiente de alta inseguridad, débil estado de derecho y aspectos de política exterior, “será complicado generar incentivos para la inversión”.

Por lo que toca al consumo privado, importante motor del crecimiento, “aún no se percibe una recuperación sostenida, pues en enero anterior el consumo privado disminuyó 1.6%, por arriba de la estimación oportuna del INEGI que anticipaba una disminución de 0.6 por ciento”.

Si bien es cierto que el comportamiento del consumo privado se apoya en el crecimiento de los salarios reales y en los Programas para el Bienestar, “la lentitud con la que ha respondido podría estar asociada a la situación del mercado laboral, en donde la ocupación informal ha crecido significativamente y la ocupación formal se ha frenado”.