El insólito regreso de Philip Rivers a la NFL como quarterback titular de los Indianápolis Colts ha llegado a su fin. Después de una derrota el pasado domingo donde el veterano de 44 años dejó entrever la posibilidad de su vuelta al retiro, el equipo de la AFC Sur ha tomado la decisión definitiva al nombrar al novato Riley Leonard como titular para el último partido de la temporada contra los Houston Texans.
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Eliminados ya de la contienda por los Playoffs, el equipo de Indianápolis ha decidido voltear la página y mirar hacia el futuro en la última semana de la temporada. Con Leonard como el mariscal de campo titular este domingo, el veterano de 44 años será relegado al banquillo, por lo que posiblemente disputó ante Jacksonville Jaguars su último partido en la liga.
La decisión llega después de que Rivers, un futuro del Salón de la Fama, asumiera el mando de la ofensiva tras la lesión de Aquiles que sufrió Daniel Jones en la Semana 14. En sus tres partidos como titular, todos ellos derrotas, Rivers ofreció un rendimiento digno que superó las expectativas.
Completó el 63% de sus pases para 544 yardas, cuatro touchdowns y tres intercepciones. Esa cifra de un póker de pases de anotación lo iguala como el tercer jugador de 44 años o más con más touchdowns lanzados en la historia de la liga.
El relevo recae ahora en Riley Leonard, seleccionado en la sexta ronda del Draft de 2025 procedente de Notre Dame. Leonard, quien llevó a los Fighting Irish al campeonato nacional universitario la temporada pasada, es conocido por su brazo preciso y sus piernas peligrosas.
En su última campaña universitaria completó el 66.7% de sus pases para 2 mil 861 yardas, 21 touchdowns y ocho intercepciones, a la vez que aportó 906 yardas terrestres y 17 anotaciones por tierra. Tuvo su primera participación en la NFL en la Semana 14, al completar 18 de 29 pases para 145 yardas y una intercepción, aunque logró anotar un touchdown terrestre.
Para los Colts, esta última jornada sirve para evaluar al mariscal de campo más joven de su plantilla después de una temporada que se desmoronó dramáticamente. Tras un prometedor inicio de 8-2, el equipo cayó en una racha de seis derrotas consecutivas que lo dejó fuera de la contienda por los Playoffs.
Ahora, el entrenador Shane Steichen aprovechará el partido sin trascendencia deportiva para obtener una valiosa mirada al potencial de Leonard y un eterno agradecimiento a Rivers por volver al campo tras cinco temporadas retirado, solo con tal de ayudar al equipo tras la lesión de Jones.




