El tiro está cantado: las tribus en Morena por la Presidencia

La fractura es ya innegable. Las tribus, esas que acabaron con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) -génesis de Movimiento Regeneración Nacional (Morena)- por las ambiciones personales, se decantaron ayer. Ya es un tiro derecho (bueno, no tanto). La ausencia de los secretarios de Seguridad en la plenaria de los senadores de Movimiento Regeneración

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La fractura es ya innegable.

Las tribus, esas que acabaron con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) -génesis de Movimiento Regeneración Nacional (Morena)- por las ambiciones personales, se decantaron ayer.

Ya es un tiro derecho (bueno, no tanto).

La ausencia de los secretarios de Seguridad en la plenaria de los senadores de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y hasta del líder, Mario Delgado, evidencian la división, la guerra fratricida que se vive en el partido por la candidatura presidencial de 2024.

Por el poder.
Por el dinero.
Por lo que Andrés Manuel López Obrador ha dicho que no los mueve…

pero los sacude y no los deja dormir.
Por si fuese poco, de los sesenta senadores de Morena sólo acudieron treinta y siete. Poco más del sesenta por ciento.
Esa división existe desde el inicio de la legislatura.
Entonces, con Martí Batres Guadarrama al frente del grupo que está con Claudia Sheinbaum. Jamás perdonó a Ricardo Monreal, quien lo anuló y no le permitió ser el presidente de la Mesa Directiva. Hoy es secretario de Gobierno y sueña con ser el jefe de gobierno en 2024.

Ahora es con César Cravioto.

-Este es un mensaje político, dijo el títere de Sheinbaum, que ya se siente con la candidatura en la bolsa.

Monreal ha sido un rebelde.

Ayer mismo dijo que el desdén, el desaire, no fue para él, para una persona, sino para una institución.

Nestora Salgado brincó, molesta.
¿Por qué no vinieron? cuestionó con micrófono en mano.
A Andrés Manuel no le ha gustado que Monreal replique, reaccione. Ayer dijo que no son abyectos ni sumisos, aunque sí colaboradores, que apoyan el movimiento y la causa presidencial.
Y que debe respetarse la división de poderes.
De los tres candidatos que Andrés Manuel reconoce, el único que asistió fue Marcelo Ebrard.
Está claro que hacen equipo y que, de llegar Ebrard, el de Zacatecas será el secretario de Gobernación, sin duda.
Claudia no fue, pero sí a la plenaria de los diputados del Partido del Trabajo. Igual que Rosa Icela Rodríguez, la secretaria de Seguridad. Adán, el otro candidato, jamás.
La guerra por la Presidencia jamás había sido tan abierta.
Tan sucia, sí.

SE LE VA A CAER EL CANTÓN

Entre amenazas de bomba y amedrentamiento a consejeros, Ulises Bravo, medio hermano del mediocre gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, ganó el sábado por un voto la presidencia estatal de Morena.

Entre las varias anomalías está haber sido candidato a diputado en 2021 por el trepador Partido Encuentro Social -hoy Solidario para salvar el registro- (PES), no debió registrarse para Congresista Nacional.

La democracia en Morelos está en entredicho y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife, pa’ más señas) deberá considerar la serie de impugnaciones contra Ulises Blanco que ha recibido el cuerpo colegiado presidido por Reyes Rodríguez Mondragón.

Se espera fallo contra Ulises, que le dejará sin registro y, en consecuencia, sin la presidencia de Morena.

Vámonos: Mañana, el cuarto Des-Informe.

amontoya@ova.com.mx @albermontmex