Empresario Manuel Azcona cuestiona iniciativa de Isaac Fonseca sobre el Himno Taurino de México

La convocatoria del Himno Taurino de México genera debate entre aficionados y empresarios sobre tradición y economía en la tauromaquia.



Foto: Cortesía

Cedral, San Luis Potosí.— La convocatoria lanzada por el matador Isaac Fonseca para crear el primer Himno Taurino de México no sólo ha despertado entusiasmo entre aficionados, sino también voces críticas dentro del gremio. Una de las más destacadas es la del empresario taurino Manuel Azcona Segovia, director general de Cantauro y responsable de la Plaza de Toros Frascuelo, considerada una de las más antiguas del mundo.

TE PUEDE INTERESAR: Mundial 2026: la Inteligencia Artificial predice así los grupos y posibles rivales de México

Azcona, figura reconocida por su defensa de la tauromaquia en el Altiplano potosino, emitió un mensaje directo a Fonseca en el que cuestionó el sentido práctico de la iniciativa cultural. A su juicio, la prioridad para fortalecer la fiesta debe centrarse en la revisión de los modelos económicos que hoy, asegura, resultan insostenibles para la organización de festejos.

En su mensaje, el empresario planteó: “¿Por qué mejor no proponemos —empezando por usted— que los matadores bajen sus honorarios para abaratar los boletos de entrada y así tener las plazas llenas? Nadie quiere ir a ver declamaciones o himnos. Hoy no hay torero en México o España que meta a la plaza lo que cobra. Somos los empresarios quienes mantenemos la fiesta.”

Azcona subrayó que el peso económico de cada corrida recae mayoritariamente en los organizadores, quienes, dice, hacen esfuerzos crecientes para sostener la tradición ante un público que demanda precios accesibles y espectáculos competitivos. Por ello propuso, incluso, esquemas de pago más flexibles o condicionados a la asistencia del público, un modelo que en otros tiempos ha sido considerado pero rara vez aplicado en México.

El mensaje del empresario potosino abrió un debate inmediato en redes sociales y grupos de aficionados, donde las reacciones se polarizaron entre quienes apoyan la iniciativa cultural de Fonseca y quienes consideran urgente replantear la estructura económica de la fiesta.

Frente a las críticas, el torero michoacano optó por una respuesta breve, respetuosa y sin confrontación: “Señor Azcona, le agradezco sus comentarios. Buena tarde.”

La contestación, aunque concisa, fue interpretada por algunos como un gesto de apertura y por otros como una estrategia para evitar una discusión pública más amplia. Lo cierto es que el intercambio ha puesto sobre la mesa un tema que desde hace años recorre los corrillos taurinos: ¿cómo equilibrar tradición, economía y renovación en una fiesta que busca recuperar espacios y afición?

La iniciativa del Himno Taurino —que incluye un proceso de composición abierto, selección de jurado y musicalización profesional— se presenta como un proyecto simbólico que busca reforzar la identidad de la tauromaquia en un momento en el que el sector se encuentra en revisión constante.

Mientras tanto, las palabras de Azcona reflejan una preocupación compartida entre muchos empresarios del país: la necesidad de repensar contratos, honorarios, costos y estrategias de público para garantizar la viabilidad de los festejos. El contraste entre ambas posturas mantiene vivo un debate que, lejos de apagarse, parece apenas comenzar.