Aunque las cifras del gobierno federal insisten en que han bajado los índices delictivos en todo el país, la realidad es que, al último trimestre de 2025, el 63.8 por ciento de la población de 18 años y más consideró inseguro vivir en su ciudad, casi 2 puntos porcentuales por encima de la medición anterior, pues en septiembre pasado 61.4 por ciento de la población adulta consideraba inseguro vivir en su ciudad.
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El top de las ciudades en las que los ciudadanos se sienten más inseguros son Uruapan, Michoacán, con 88.7 por ciento de la población, luego del asesinato del alcalde Carlos Manzo; seguido de Culiacán Rosales, Sinaloa, con 88.1 por ciento; Ciudad Obregón, Sonora con 88.0 por ciento; junto con Ecatepec de Morelos, Estado de México, con 88.0 por ciento y finalmente Irapuato, Guanajuato, con 87.3 por ciento. De estos cinco municipios, tres son gobernados por Morena, uno por la independiente Grecia Quiroz (Uruapan) y uno por una coalición PRI, PAN, PRD (Irapuato).
En contraste, las áreas urbanas con menores porcentajes de población con percepción de inseguridad fueron San Pedro Garza García, en Nuevo León, con 8.7 por ciento del total; Benito Juárez, con 14.8; Piedras Negras, con 17.3; Los Mochis, con 25.6 y San Nicolás de los Garza, con 27.5 por ciento.
De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), del Inegi, correspondientes al cuarto trimestre de 2025, por género, 69.4 por ciento de las mujeres y 57.1 por ciento de los hombres manifestaron que era inseguro vivir en su ciudad.
El Inegi detalló que esta encuesta se recolecta cada trimestre en 91 áreas urbanas del país y su propósito es informar sobre la percepción de la seguridad pública y proporcionar elementos para la toma de decisiones de política pública en esta materia.
Del total de estas áreas urbanas, 14 que son las de mayor interés presentaron cambios estadísticamente significativos frente a septiembre de 2025, siete con reducciones y siete con incrementos.
CAJEROS, LOS MÁS PELIGROSOS
Por lo que corresponde a la percepción de inseguridad en espacios físicos específicos, 72.3 por ciento de la población manifestó sentirse insegura en los cajeros automáticos localizados en la vía pública; 64.9 por ciento, en la calle; 64.9 por ciento, en el transporte público y 58.9 por ciento, en la carretera.
En diciembre de 2025, de la población de 18 años y más, residente en las áreas urbanas de interés, 33.7 por ciento consideró que la situación de la delincuencia e inseguridad en su ciudad seguirá igual de mal, en los próximos 12 meses. Mientras tanto, 25.6 por ciento refirió que la situación empeorará. En contraste, 16.4 por ciento de la población mencionada dijo que la situación de la delincuencia e inseguridad en su área urbana seguirá igual de bien y 23.2 por ciento manifestó que mejorará.
En lo que toca a las conductas delictivas o antisociales en los alrededores de su vivienda que la población mencionó haber visto o escuchado, el primer lugar lo tuvo el consumo de alcohol en las calles, con 59.7 por ciento; el segundo fueron los robos o asaltos, con 48.3 por ciento; en tercero figuró la venta o consumo de drogas, con 40.3 por ciento; el cuarto lugar lo ocupó vandalismo en las viviendas o negocios, con 38.9 por ciento; y el quinto, disparos frecuentes con armas, con 36.7 por ciento.
Además, durante el cuarto trimestre de 2025, 36.3 por ciento de la población de 18 años y más tuvo algún conflicto o enfrentamiento, de manera directa, con familiares, con personas vecinas, con personas compañeras de trabajo o escuela, con personal de establecimientos o con autoridades de gobierno. Los porcentajes más altos correspondieron a: Coyoacán (64.9 por ciento), Cuajimalpa de Morelos (63.5 por ciento) y Tlajomulco de Zúñiga (61.4 por ciento).
Mientras tanto, los menores porcentajes se registraron en Piedras Negras (10.3 por ciento), Ciudad Obregón (11.1 por ciento) y Tapachula (15.1 por ciento).
Finalmente, las personas manifestaron que modificaron sus hábitos respecto a llevar consigo objetos de valor, como joyas, dinero o tarjetas de crédito, por temor a sufrir algún delito. Además, 38.0 por ciento modificó rutinas en cuanto a permitir que las(los) menores que viven en el hogar salgan sin compañía. Por su parte, 37.1 por ciento reconoció haber cambiado hábitos respecto a caminar de noche en los alrededores de su vivienda y 23.9 por ciento, en cuanto a visitar parientes o amigas(os).

Foto: Cuartoscuro.com 


