El gobierno de Donald Trump está planeando designar a más de media decena de grupos criminales con raíces en América Latina como organizaciones terroristas extranjeras, informó el diario estadounidense The New York Times.
La medida, impulsada por el Departamento de Estado, surge a partir de una orden ejecutiva firmada por Trump el 20 de enero, en la que exige tomar medidas contundentes contra los principales cárteles. Según fuentes oficiales, la lista inicial contempla ocho organizaciones, aunque aún podría modificarse antes de su anuncio formal.
Esta designación responde a la preocupación de que estos cárteles representan una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, incluso mayor que la del crimen organizado convencional. Trump ordenó al secretario de Estado, Marco Rubio, completar el proceso en un plazo de dos semanas, en consulta con otros miembros del gabinete.
Los grupos afectados podrían ser clasificados como organizaciones terroristas extranjeras o terroristas globales especialmente designados, lo que permitiría a EE. UU. imponer sanciones económicas severas contra ellos y sus aliados financieros.
Entre los grupos que serán designados destacan los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Noreste, la Familia Michoacana y Cárteles Unidos, todos con sede en México. Además, la lista incluye al Tren de Aragua, con raíces en Venezuela, la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13), que opera en EE. UU., y el Clan del Golfo, un poderoso grupo criminal colombiano. El Departamento de Estado ya ha notificado al Congreso sobre la inminente designación, aunque aún no ha emitido comentarios oficiales.
El Clan del Golfo ha estado vinculado al tráfico de cocaína durante más de dos décadas, colaborando estrechamente con los cárteles mexicanos. Sin embargo, en los últimos años, ha diversificado sus actividades criminales, adentrándose en el tráfico de migrantes.
El secretario de Estado, Marco Rubio, recientemente visitó América Latina para discutir temas de seguridad y migración, aunque no realizó una parada en México. En una entrevista con Megyn Kelly el 30 de enero, Rubio enfatizó la necesidad de desmantelar los cárteles mexicanos, asegurando que hay vastas regiones del país bajo su control.
Según él, estas organizaciones no solo facilitan la migración ilegal, sino que también son responsables del tráfico de fentanilo hacia EE. UU., lo que constituye una seria amenaza para la seguridad nacional.
El gobierno de México ha sostenido negociaciones con la administración Trump para evitar la clasificación de sus cárteles como grupos terroristas, pero sin éxito. Entre las organizaciones mexicanas incluidas en la lista, destacan los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, que dominan el mercado del fentanilo en EE. UU. y han contribuido a la crisis de adicción en México.
También figuran el cártel del Noreste y dos grupos con características más cercanas a la delincuencia organizada tradicional: la Familia Michoacana y Cárteles Unidos, los cuales operan como brazos armados para las grandes organizaciones criminales.

Reuters 


