La recolección de basura en la Ciudad de México enfrenta serias dificultades operativas debido a la falta de aplicación de sanciones contra quienes tiran residuos de manera indebida y a cambios en la infraestructura vial que han reducido los espacios para la operación de los camiones recolectores, en una ciudad donde se generan alrededor de 8 mil 500 toneladas de residuos al día, advirtió Alfredo Alonso Ortiz, secretario general de la Sección 1 del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México.
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El dirigente sindical afirmó lo anterior luego de que la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la entrega de 50 nuevos camiones recolectores adquiridos con una inversión cercana a los 2 mil millones de pesos, como parte del programa de renovación del parque vehicular del servicio de limpia. La entrega de los vehículos forma parte de la estrategia del gobierno capitalino para fortalecer la recolección de residuos y avanzar hacia un modelo de economía circular.
Alonso Ortiz señaló que, aunque existen disposiciones claras en la ley ambiental y en el reglamento de limpia sobre la separación de residuos y los horarios para su disposición, estas no se aplican de manera efectiva, lo que ha provocado que comerciantes, locatarios de mercados, tianguis y puestos ambulantes continúen depositando la basura de forma revuelta y fuera de tiempo.
Como consecuencia, las cuadrillas de limpia deben retirar los residuos en un mismo punto varias veces al día, sin que ello se traduzca en un cambio de conducta por parte de la ciudadanía.
Uno de los principales problemas, explicó, se presenta en Calzada de Tlalpan, donde la adecuación vial para la ciclovía eliminó paradas que durante décadas funcionaron como puntos de recolección.
Dijo que actualmente, detenerse en esos tramos implica multas o riesgos viales, lo que ha complicado la operación diaria de los camiones. A diferencia de otras demarcaciones, donde existen paradas oficiales con horarios definidos, en esta vialidad los trabajadores no cuentan con espacios autorizados para realizar la recolección de manera segura.
El dirigente sindical subrayó que los mercados y tianguis representan una de las mayores fuentes de generación de residuos en la ciudad, donde la basura orgánica e inorgánica se deposita de manera mezclada y, en muchos casos, vuelve a colocarse en la vía pública pocas horas después de haber sido retirada.
Esta situación expuso, impide avanzar en la separación desde el origen y retrasa el traslado de los residuos hacia los centros de transferencia.
Añadió que a esta problemática se suma la saturación de los centros de transferencia, donde los camiones recolectores pueden permanecer hasta cinco horas en espera para descargar, lo que reduce la eficiencia del servicio.
Señaló que la recolección no se limita a rutas domiciliarias, sino que incluye mercados, tianguis, vialidades primarias, camellones, barrancas y zonas de difícil acceso, lo que convierte la gestión diaria de residuos en una operación compleja.
Alonso Ortiz insistió en que la inversión en camiones y tecnología no será suficiente mientras no exista una aplicación efectiva de sanciones ni una cultura ciudadana que respete la separación de residuos, los horarios y los puntos de recolección.
Advirtió que, sin estos cambios, el sistema seguirá operando bajo presión, con recorridos repetidos, tiempos muertos en centros de transferencia y una carga adicional para los trabajadores del servicio de limpia.
Antes, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, informó que el programa de renovación del parque vehicular contempla 50 camiones recolectores adquiridos con una inversión cercana a los 2 mil millones de pesos, como parte de la estrategia para fortalecer la recolección de residuos y avanzar hacia un modelo de economía circular en la capital.
Indicó que en la Ciudad de México se generan alrededor de 8 mil 500 toneladas de residuos al día, con un promedio de un kilogramo por persona, y planteó como meta que para 2030 el 50 por ciento de los residuos que llegan a los centros de transferencia pueda reciclarse o transformarse. Para ello, subrayó la importancia de que los desechos lleguen separados y sin contaminación desde los hogares y centros de trabajo.
Recordó que desde el 1 de enero se puso en marcha una campaña de separación de residuos, acompañada por la creación de la Agencia de Gestión Integral de Residuos, y detalló que el gobierno capitalino impulsa proyectos de reciclaje como la transformación de llantas para impermeabilizar escuelas, la instalación de una nueva planta de asfalto reciclado y el reciclaje de cascajo para la fabricación de adoquines.
En el ámbito local, el alcalde de Álvaro Obregón, Javier López Casarín, informó que la demarcación cuenta con más de 270 camiones de limpia y alrededor de mil 200 trabajadores que inician labores desde las primeras horas del día. Como parte del esquema de corresponsabilidad con el gobierno central, la alcaldía adquirió 10 camiones nuevos, además de los entregados por la ciudad, con un costo aproximado de tres millones de pesos por unidad.
Añadió que la alcaldía enfrenta retos adicionales por la presencia de barrancas y zonas de alto valor ambiental, donde persisten tiraderos clandestinos de residuos y cascajo, situación que se ha atendido mediante programas de limpieza, vigilancia comunitaria y denuncias por delitos ambientales.

El gobierno capitalino emprendió una campaña para incentivar la separación de residuos. | Foto: Cuartoscuro.com 


