Por: JESÚS VACA
La gentrificación, el fenómeno urbano que encarece la vivienda, tiene la misma lógica que el valor de los futbolistas fuera de serie: demasiados quieren lo que muy pocos pueden tener.
¿De qué depende que un metro cuadrado de vivienda cueste muchas veces más en una zona que en otra? La respuesta está en un concepto básico de la economía: la oferta y la demanda. Donde hay mucha gente dispuesta a pagar y poca vivienda disponible, los precios se disparan.
Responder esa pregunta es, en el fondo, lo mismo que preguntarse ¿por qué Messi y Cristiano Ronaldo valieron mucho más que el resto de los jugadores durante más de una década?, o ¿por qué un grupo reducido de futbolistas vale millones de dólares? En ambos casos, el mecanismo es el mismo: escasez relativa frente a una demanda altísima.
En economía, la escasez es el motor de los precios. Los recursos limitados se encarecen cuando muchas personas los desean.
En el futbol profesional hay miles de jugadores, pero sólo unos cuantos combinan talento, consistencia, liderazgo y marketing. Esos atributos no abundan, y por eso los clubes compiten ferozmente por ellos, presionando al alza su valor. Messi y Cristiano Ronaldo fueron durante años bienes escasos con demanda planetaria: cualquier equipo los quería, pero sólo unos pocos podían pagar su ficha.
Con las ciudades pasa algo parecido. Cada año, más personas llegan a las metrópolis en busca de oportunidades, seguridad o mayor calidad de vida. Sin embargo, la oferta de vivienda crece mucho más lento que la población. Hay restricciones de suelo, trabas regulatorias y costos elevados para construir en zonas céntricas. El resultado es una presión constante al alza en el precio por metro cuadrado, fenómeno que hoy se conoce como gentrificación.
El problema no es que la gente quiera vivir en las ciudades, sino que todos quieren hacerlo en las mismas zonas: las más conectadas, seguras o con mejor infraestructura. Esa concentración de preferencias eleva el precio y empuja hacia fuera a quienes no pueden pagar.
En términos futbolísticos, la gentrificación es como una liga donde los grandes equipos tienen la capacidad para fichar a jugadores talentosos. Por eso, las ligas terminan dominadas por los equipos con mayor capacidad financiera como el Real Madrid y el Barcelona, Manchester City o Liverpool, Bayern Múnich o París Saint-Germain. Equipos que concentran la inversión, el talento y, por ende, los títulos, mientras el resto se desplaza y compite en la parte media o baja de la tabla.
Jesús Vaca Medina
Doctor en Estudios Fiscales
@jesusvacamedina



