El sector industrial del país ya inició reuniones con el gobierno que encabezará Claudia Sheinbaum Pardo, con el fin de actualizar los permisos de generación y transmisión eléctrica, además de conseguir que se amplíen las capacidades para atender la llegada de inversiones por la relocalización de empresas, además de incrementar las inversiones en el sector.
El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Alejandro Malagón señaló que ya se solicitó “volver a participar” en las asociaciones público-privadas en los proyectos de infraestructura para generar crecimiento económico.
Y es que aseveró: “tenemos que volver a entrar en un proceso de inversión desde la parte pública y de la parte privada, donde la parte privada tiene que hacer un esfuerzo importante por crecer”.
“En el tema de la infraestructura se ha invertido, por la parte por la parte pública 2.2% y lo que requiere y lo que tenemos que trabajar y trabajaremos con nuevo gobierno, a que logremos tener un 5.0% desde la parte pública. Por lo menos tenemos que buscar que la parte privada tenga el 20% de esa participación, porque es la infraestructura, la punta de lanza para que esto funcione”, dijo el líder de los industriales en entrevista.
Asimismo, durante la presentación del libro Nearshoring: La Oportunidad de un Nuevo Desarrollo Económico y Social para México, Malagón observó que el liderazgo del Estado en el desarrollo industrial moderno no equivale a un control excesivo o a una intervención indiscriminada en las actividades económicas.
“Se trata más bien de una colaboración estratégica bien planificada que nos permita tres cosas fundamentales: remover obstáculos para crecer; fortalecer nuestras ventajas competitivas, es decir, nuestros diferenciadores y acelerar los procesos que contribuyen a elevar el valor agregado de lo que producimos”, dijo.
El presidente de la Concamin señaló que en este contexto, la política industrial debe ser un pilar fundamental para transitar de una economía que crece poco, con alta huella de carbono, con marcados desequilibrios regionales, sectoriales y sociales, y que genera bajos ingresos, a una economía con alto crecimiento económico sostenible, incluyente y con ingresos crecientes.
Por ello, “el nearshoring plantea el gran reto de diseñar e implementar una política industrial activa y de vanguardia con visión de Estado. La experiencia internacional confirma que la buena política industrial ha sido un elemento fundamental para el éxito económico de diversos países que hoy destacan por su rápido crecimiento y alta calidad de vida”, indicó.
Observó que en la actualidad, apenas ocho entidades concentran el 70% de la inversión extranjera y se han agudizado disparidades económicas y sociales entre las diferentes regiones del país.
Y si bien México ha demostrado ser aliado estratégico por su cercanía geográfica, amplia infraestructura y bono demográfico envidiable, en el país apenas se tienen 33% de la red carretera federal en buen estado, las Mipymes no han logrado una incorporación plena a las cadenas globales y 54 de cada 100 empleos son informales.

Foto: cortesía Concamin 


