La Casa de los Naranjas

Sergio Mayer negocia su posible salida de Morena hacia MC en medio de tensiones internas, mientras el oficialismo enfrenta descoordinación legislativa, ajustes en el INE y polémicas políticas clave



Trascendió que Sergio Mayer ya abrió conversaciones con Dante Delgado para explorar una salida hacia Movimiento Ciudadano. En su entorno dicen que el diputado está resentido por el trato recibido en Morena después de pedir licencia para entrar a La Casa de los Famosos, decisión que incluso detonó un procedimiento interno en su partido. Pero en San Lázaro también corre otra lectura. Que el amago no necesariamente anticipa ruptura, sino una maniobra para aflojar la presión morenista sobre Mayer y recordarle a su bancada que, aun golpeado, todavía puede mover fichas en el tablero interno.

Contrarreforma judicial

Todavía no se cumple ni un año de la elección judicial y un grupo de morenistas ya quiere cambiarla. Diputados y senadores guindas propusieron mover la segunda elección de jueces de 2027 a 2028 y rehacer requisitos para ser ministros, magistrados y jueces. Dicen que la iniciativa salió de legisladores con agenda propia y sin pasar por Ricardo Monreal, coordinador guinda en San Lázaro. Ignacio Mier, desde el Senado, ya dijo que no hay consenso para cambiar la fecha. Eso dejó expuesta una descoordinación en el bloque oficialista. Si no hay acuerdo, alguien permitió que la iniciativa saliera a caminar sola.

A poner orden

En la última etapa de negociación de las tres consejerías electorales del INE, hasta la Cámara de Diputados llegó la nueva encargada de alianzas de Morena, Citlalli Hernández, para iniciar el diálogo con el Partido del Trabajo. Y aunque rechazó confirmar si Luisa María Alcalde dejará la dirigencia del partido, señaló que se recompondrá la relación con los aliados, aunque se rumora que en realidad llegó a destrabar el diálogo con los petistas, para avanzar en la elección de los consejeros electorales. ¡Vaya primera chamba!

Escapismo diplomático

Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, ha convertido su visita a México en una disciplina olímpica de evasión. Desde que llegó el domingo, escucha con atención, asiente con cortesía y, cuando alguien le pregunta qué piensa, responde que todavía no piensa decirlo. Traje impecable, sonrisa diplomática y frases breves: esa ha sido su estrategia. A cada cuestionamiento sobre lo que ha oído en sus reuniones, promete que dará su opinión “después”. El gran momento llegará, asegura, tras reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum. La gira termina hoy con una conferencia para dar a conocer sus puntos de vista y conclusiones; quizá fue la apuesta perfecta para no romper la diplomacia ni arriesgarse a una confrontación prematura.

Estatización velada

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció con toda la formalidad que se compraron acciones de la concesionaria del tren suburbano, como quien adquiere medio pastel y luego reclama la receta completa. El sistema pasa a manos de una estructura pública bajo el Fondo Nacional de Infraestructura, lo que suena muy ordenado en papel: ahora el gobierno fija tarifas, operación y mantenimiento. Va a tener que demostrar que esto no se convierte en otro experimento caro con resultados… creativos. Y todo esto en un sistema clave para la movilidad de la Ciudad de México, donde millones dependen del tren suburbano para llegar a tiempo, o al menos para llegar.