Faltan menos de cinco meses para que inicie el proceso electoral federal de septiembre. Aunque desde inicios de año, los partidos no han dejado de acomodar sus piezas.
Recordemos que Morena decidió arrancar primero con las fechas para definir a sus coordinadores territoriales. El pequeño detalle es que abrió ese proceso sin consulta previa con sus aliados del PT y del PVEM. De ahí surgió una bola de nieve que no deja de crecer.
MORENA SALE PRIMERO
Morena quiere llegar a 2027 con candidaturas aventajadas mediante el proceso de coordinadores territoriales. Pero ese movimiento fue interpretado como una decisión de fijar reglas sin cerrar antes un acuerdo con sus aliados.
Sobre todo, porque ese arranque ocurrió en medio de las heridas que dejó la discusión del plan B y de la reforma electoral. Si la coalición sigue viva, es casi un milagro.
EL RECLAMO VERDE
El PVEM no tardó en reaccionar. El senador Manuel Velasco reclamó que Morena lanzó su convocatoria sin tomarlos en cuenta y adelantó sus propias corcholatas para las gubernaturas de 2027. Entre ellas apareció Ruth González Silva en San Luis Potosí.
Y, de hecho, ahí surge uno de los choques más visibles. No olvidemos que Morena implementará para 2027 su regla interna contra el nepotismo, impulsada por Sheinbaum.
Eso complica una alianza con el Verde ahí, porque Ruth es esposa del actual gobernador Ricardo Gallardo. Y recientemente, tanto ella como la dirigente Karen Castrejón han dicho que el Verde tiene fuerza suficiente para competir solo en ese estado.
Velasco también aprovechó para cuestionar la congruencia de Morena en materia de nepotismo. Sin mencionar nombres, aludió a casos de familias con amplia presencia en cargos públicos, como ocurre en Oaxaca con Salomón Jara, con los Taddei o con familiares cercanos a Ernestina Godoy. Por eso anunció que presentará una iniciativa en ese tema.
EL MALESTAR PETISTA
En el PT no olvidan los ataques desde perfiles cercanos a Morena a raíz de sus votos en la reforma electoral y el plan B. La diputada Lilia Aguilar incluso acusó públicamente a Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores de Sheinbaum, de orquestar esa ofensiva.
Por ahora, el PT no ha roto. Pero sí ha puesto condiciones. Quiere que Morena incluya al menos un perfil petista en cada encuesta para definir coordinadores territoriales. De acuerdo con Benjamín Robles, el partido ya no quiere ser un acompañante despreciado.
FRICCIONES INTERNAS
Morena carga también con diferencias internas. Uno de esos casos es Félix Salgado Macedonio, quien ha cuestionado la aplicación de la regla antinepotismo porque le cierra el paso en Guerrero, donde gobierna su hija.
Saúl Monreal sigue insistiendo en Zacatecas, aunque Morena, PT y PVEM ya le han cerrado la puerta. Con ello lo empujan a tocar puertas opositoras.
Y la oposición tampoco llega unida. PAN y MC decidieron competir por su cuenta. El PRI no encontró respaldo a su llamado de una coalición opositora amplia. Aunque, de acuerdo con planteamientos de Marko Cortés, podrían darse alianzas locales, pero serían esfuerzos aislados.
A todo esto hay que sumar la posible aparición de nuevos partidos, lo que puede fragmentar votos en ambos bloques. Por eso este 2027 tendrá elecciones de mucho desgaste y con mayores probabilidades de victorias pírricas. Es decir, victorias con altos costos que impactarán en el futuro de las alianzas rumbo a 2030.
EL DATO INCÓMODO
Sigue el aumento de precios, sobre todo en jitomate, tortilla y combustibles. Sí, hay factores externos. Pero tampoco ayuda que el gobierno de Claudia Sheinbaum decida lanzarse contra empresas. Ese mensaje no ayuda a dar certidumbre ni a contener la presión económica.


