El gobierno de Cuba, encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que actualmente “no existen conversaciones con el Gobierno de EE. UU.”. Esta declaración surge como respuesta directa al mensaje de Donald Trump, quien instó a La Habana a negociar un acuerdo estratégico antes de que la situación política y económica de la isla sea irreversible.
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A través de sus redes sociales, Díaz-Canel subrayó que cualquier avance en la relación bilateral debe fundamentarse en el Derecho Internacional y no en la “hostilidad, la amenaza y la coerción económica”. Aunque Trump sugirió un acercamiento inminente, el mandatario cubano aclaró que solo se mantienen “contactos técnicos” en materia migratoria bajo acuerdos previos.
La presión de Trump y el factor Venezuela
La postura de Washington se ha endurecido tras los recientes eventos en Sudamérica. Donald Trump aseguró que el Gobierno cubano no recibirá “más petróleo ni dinero” de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro. El republicano ha sido enfático en que el control total de Washington sobre la venta de crudo venezolano pone a la isla en una situación de vulnerabilidad extrema.
“Les sugiero que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, sentenció Trump, cuyo gobierno apuesta por un pronto colapso del sistema cubano debido a la falta de suministros energéticos.
Crisis energética y apagones en la isla
Cuba enfrenta su peor crisis energética desde mediados de 2024. La falta de divisas para adquirir combustible y las constantes averías en sus obsoletas centrales termoeléctricas han provocado cortes eléctricos de más de 20 horas diariasen gran parte del país.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, reafirmó el pasado viernes que la isla no cederá ante el “chantaje” estadounidense, incluso después de los operativos en Caracas donde fallecieron militares y agentes de inteligencia cubanos. Sin el respaldo energético de Venezuela, el modelo de intercambio de servicios profesionales por petróleo se encuentra virtualmente paralizado, dejando a La Habana en una tensión máxima de cara al resto del 2026.

Foto: Reuters



