La palabra therian se volvió viral hace poco por videos de personas que dicen identificarse con un animal y actúan como tal usando máscaras, colas y caminando en cuatro patas. Esa imagen se puede llevar a la política como metáfora.
Y es que la ciudadanía ve a funcionarios públicos con patrones y conductas impropias de un ser humano. Ahí nace el político therian. No por lo que dice, sino por lo que hace con el dinero público y con sus responsabilidades.
RATAS DEL ERARIO
Es el servidor público que actúa como rata y se le observa mordiendo el presupuesto. Lo acabamos de ver en la tercera entrega de la Cuenta Pública 2024. Ahí la Auditoría Superior de la Federación reportó 65 mil millones de pesos por aclarar. Son recursos cuyo destino no está plenamente justificado.
También están los que no reportan ingresos millonarios o exhiben lujos inexplicables frente a su salario público.
MAPACHES ELECTORALES
El mapache es figura conocida en México. La Real Academia Española registra “mapacheo” como mexicanismo para fraude electoral. En la elección judicial trabajaron compartiendo acordeones impresos y digitales con listas prefabricadas y distribución masiva.
El resultado coincidió en gran medida con esas listas y la participación fue baja, alrededor de 12.8 millones de personas. Su operación territorial marcó la diferencia.
CHAPULINES ARCOIRIS
El chapulín es el político que cambia de partido o bancada durante el mandato. En ciencia política se llama transfuguismo. El fenómeno altera la representación original que votó el electorado y modifica equilibrios parlamentarios.
Gracias a los chapulines, varias reformas constitucionales recientes alcanzaron mayorías calificadas que originalmente no existían.
CHIVOS EN CRISTALERÍA
El chivo político embiste con políticas sin medir consecuencias. Aparece en decisiones sin evaluación técnica, sin revisión de daños y sin corrección posterior. Quiere arreglar lo que no está roto.
El costo lo paga el ciudadano en servicios públicos deficientes, jueces sin experiencia suficiente, extinción de órganos autónomos que funcionaban y reglas que favorecen al grupo político en turno. El desastre suele vestirse de “urgencia” para evitar análisis.
BURROS NECIOS
El burro no simboliza sólo ignorancia académica, también resistencia a aprender. Se nota en sesiones públicas accidentadas, decisiones sin sustento técnico y desprecio por la técnica.
México tiene un marco legal para profesionalizar el servicio público que en teoría obliga a concursos y evaluación. En la práctica, se ignora. O se inventan “tómbolas”. Esa falta de aplicación premia la lealtad sobre la capacidad y castiga la experiencia acumulada.
CONEJOS EN LA NÓMINA
Los conejos se multiplican en la administración pública. Generan amplios linajes y dinastías que se acostumbraron a vivir del presupuesto.
Y es que diversos estudios sobre nepotismo advierten que la presencia de familiares en cargos públicos dificulta la imparcialidad y la rendición de cuentas.
ACABAR CON EL ZOOLÓGICO
Los políticos therian no salen de la nada. Nacen gracias a incentivos. Si la vigilancia es nula y la sanción es improbable, comportarse mal se vuelve rentable.
Hoy México tiene leyes de transparencia, de responsabilidad administrativa y de mejora regulatoria. El reto es aplicarlas para reducir las excepciones antes de aprobar decisiones, políticas o nombramientos.
La metáfora de los políticos therian la hago como un ejercicio de espejo. Porque su comportamiento público no es casual. El entorno lo incentiva. Y es que cambiar nuestra fauna política por servidores ejemplares pasa por cambiar los incentivos que hoy la alimentan.
EL DATO INCÓMODO
En enero de 2026 se perdieron 8 mil 104 empleos formales, según el IMSS. Es el peor arranque de año desde 2009. De acuerdo con México ¿Cómo Vamos?, sólo en dos eneros de los últimos 25 años se han perdido trabajos: 2009 y 2026.


