El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, informó que 85 por ciento de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos ya se canalizó bajo las reglas del T-MEC, frente al esquema previo de nación más favorecida, en el contexto de la revisión del acuerdo comercial trilateral cuya fecha límite quedó fijada para el 1 de julio.
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Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, señaló que México entró de lleno al proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, luego de concluir consultas con sectores productivos y avanzar en los puntos planteados por los tres países desde el año pasado.
El funcionario explicó que, al inicio del actual periodo comercial, las exportaciones mexicanas a Estados Unidos se dividían en partes iguales entre las reglas del tratado y el esquema de nación más favorecida de la Organización Mundial del Comercio, escenario que cambió de manera acelerada ante el aumento de aranceles y la necesidad de cumplir reglas de origen más estrictas.
Ebrard precisó que actualmente 85 por ciento de las exportaciones mexicanas ya opera bajo el T-MEC, lo que refleja un ajuste de las empresas para evitar aranceles más altos y aprovechar los beneficios del acuerdo, particularmente en sectores como el automotriz, aeroespacial y manufacturero, donde la integración regional resulta determinante.
Sobre la industria automotriz, detalló que la mayoría de las armadoras establecidas en México cumple con un alto contenido regional de componentes, lo que les permite acceder a tarifas preferenciales, mientras que aquellas que no alcanzan esos umbrales enfrentan cargas arancelarias superiores, situación que México busca corregir en la revisión en curso.
Indicó que uno de los objetivos centrales del gobierno mexicano consiste en alinear los aranceles aplicados a vehículos producidos en México con los que reciben otros países exportadores hacia Estados Unidos, como Japón o Corea del Sur, para evitar desventajas competitivas pese al grado de integración productiva existente en América del Norte.
Respecto al calendario, Ebrard confirmó que los tres países acordaron concluir la etapa de consultas y entregar sus informes antes de que termine enero, mientras que la fecha límite para cerrar la revisión formal del tratado quedó establecida para el 1 de julio, conforme a lo previsto en el propio acuerdo.
Entre las prioridades de México, adelantó, se encuentra la preservación del tratado, el fortalecimiento del mecanismo de solución de controversias y la exigencia de reciprocidad en los compromisos laborales y ambientales, con el fin de reducir la incertidumbre comercial y evitar medidas unilaterales que afecten a industrias estratégicas.
El titular de Economía sostuvo que el balance preliminar de las consultas internas mostró consenso entre empresarios, trabajadores y productores en favor de mantener el T-MEC, al considerar que el acuerdo ha impulsado el comercio regional, la inversión y el empleo, además de consolidar a México como el principal socio comercial de Estados Unidos.
Finalmente, subrayó que la revisión busca consolidar lo ya alcanzado y dotar de mayor certidumbre al intercambio trilateral, en un contexto internacional marcado por tensiones arancelarias, ajustes en la demanda y una creciente competencia global por cadenas de suministro estratégicas.




