México Sub-20 elimina a Chile con goles de Jiménez, Fimbres y doblete de Camberos: ¿quién será su rival en Cuartos?

México Sub-20 golea 4-1 a Chile y avanza a los cuartos de final del Mundial con doblete de Camberos.



Foto: Mexsport

La Selección Mexicana de Gilberto Mora, Iker Fimbres y compañía, de Sub-20 no tiene nada. El mini Tri lució gigante y poco le importó enfrentarse a la hostilidad de un Estadio Elías Figueroa Brander con más de 20 mil asistentes en su contra. La escuadra dirigida por un brillante Eduardo Arce goleó a Chile, anfitriona de la Copa Mundial de la categoría, para sellar su boleto a Cuartos de Final, donde espera a Argentina o Nigeria en busca de mantener vivo el sueño de coronarse en tierras andinas.

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México se impuso por arrollador 4-1 con anotaciones de Tahiel Jiménez, Iker Fimbres y un doblete de Hugo Camberos. Juan Francisco Rossel dio la cara por La Rojita, que murió de nada y cayó eliminada ante un cuadro Tricolor que ganó la guerra en las trincheras, al acaparar el 63% de la posesión del balón con casi el doble de pases realizados, como muestra del éxito táctico del seleccionador nacional.

El mini Tri se paró con fuerza en el amanecer del encuentro, mientras la escuadra andina apelaba a su garra y la presión desde las tribunas para intentar doblegar a los aztecas. Un robo de balón con fuerza de Diego Ochoa cerca de su propia área fue señalado como falta, lo que ya avisaba que el arbitraje sería otro factor en contra para los dirigidos por Lalo Arce.

La Roja buscaba trabar el juego y cortar los circuitos del mediocampo tricolor, a sabiendas que las individualidades del rival eran muy superiores a su abanico de opciones ofensivas. Alexei Domínguez generó la primera jugada de peligro en el área local con un genial cambio de ritmo con el que dejó atrás a su marcador para acercarse al área chica.

El del Pachuca alzó la cara y optó por disparar en vez de pasar la pelota a dos compañeros que aparecían en buena posición. Su remate se pasó por un costado del marco defendido por Sebastián Ignacio Mella. México comenzaba a tejer cada vez más opciones. En el otro costado, un taquito de Diego ‘Chicha’ Sánchez habilitó a Iker Fimbres, quien envió un servicio al área, bien cortado por la zaga chilena.

Los sudamericanos respondieron y un centro al área de Nicolás Cárcamo fue desviado por Juan Francisco Rossel. La pelota le quedó a modo a Lautaro Millán, quien no se lo pensó dos veces para disparar un fogonazo que Emmanuel Ochoa atajó, y aunque el rebote cayó en los pies de Rossel, nuevamente achicó el cancerbero nacional para evitar cualquier contratiempo.

Una fortísima falta de Agustín Arce sobre Gilberto Mora se señaló pero el árbitro se guardó una tarjeta que a leguas era flagrante, como muestra de la tendencia y complicidad del portugués João Pinheiro. Pero a pesar de esas vicisitudes, la escuadra mexicana seguía al frente.

Un servicio largo de Gil Mora en el cobro de la falta, elevó por los cielos a Tahiel Jiménez, quien si bien hizo contacto con la pelota, el rival hizo lo propio, lo que provocó un complicado remate que Mella atajó de manera sobresaliente. Aunque el asedio azteca era cada vez mayor y la recompensa, a la vista.

Alexei Domínguez apareció por la banda contraria y envió un servicio de 25 metros hacia el área, donde —inteligentemente— ‘Morita’ resolvió de primera intención con un sutil toque que habilitó a Tahiel. El atacante de Santos Laguna dejó botar la pelota una vez y la prendió con un zurdazo letal que se metió hasta el fondo de la portería local para silenciar el Estadio Elías Figueroa Brander con apenas 26 minutos de partido. El santista sacó una playera de Mateo Levy y celebró con la jersey 19 de su compañero, quien sufrió una conmoción recién, como muestra de la unión en este grupo.

A partir de ahí, Chile intentó irse al frente con mayor volumen de juego. El Tri soportó los embates y puso hielo a la situación con esa misma inteligencia que le ha caracterizado a lo largo del Mundial. Iker Fimbres comenzó a ser fundamental, con transiciones que rompían la línea ecuatorial del rival y esporádicas subidas que desequilibraban la retaguardia chilena.

Recién comenzado el segundo tiempo, un disparo de Millán a quemarropa dentro del área, alcanzó a golpear en la mano de Diego Ochoa. El árbitro revisó la jugada y determinó no señalar la pena máxima, con el argumento de que el jugador de FC Juárez tenía el brazo atrás y fue circunstancial el contacto. Como fuera, pero La Roja había vuelto al campo con muchos más ánimos e idea de juego para intentar el empate.

Prueba de ello fue cuando apenas unos minutos después, otro disparo de Lautaro puso a temblar a todo México. Para suerte de los aztecas, Emmanuel Ochoa estaba bien colocado y atajó sin dificultad el intento chileno por emparejar la pizarra. Pero el partido era otro completamente distinto al de la primera parte.

La tensión comenzaba a sentirse a flor de piel y con ello, múltiples faltas en ambos lados de la cintura del campo. Pasada la hora de juego, Patricio Andrés Romero se tuvo fe y envió un misil de largo alcance que volvió a tapar Ochoa, quien comenzaba sigilosamente a ser factor para la parte tricolor.

Alexei recibió una pelota de rebote. Distribuyó para Gil Mora, quien la devolvió a la media luna del área rival donde Elías Montiel recibió y habilitó a Iker Fimbres, quien envió un fortísimo disparo colocado para clavar el 2-0 a los 67 minutos de juego, justo cuando mejor jugaba Chile. El silencio era ensordecedor, y aunque el seleccionador chileno Nicolás Córdova pidió revisión por presunta mano, el juez central ni siquiera necesitó mirar la repetición para negar alguna revocación.

Arce movió sus piezas, ya con el triunfo en la bolsa. Aunque no renunció al ataque, al contrario. Iker Fimbres disparó colocado tras un taco de ‘Chicha’. El portero voló y dio rebote, donde los tres recién ingresados colaboraron para anotar. Oswaldo Michel Virgen rescató la esférica, se apoyó en Amaury Morales quien habilitó a Hugo Camberos, cuyo disparo se clavó en la portería para el tercero.

A cinco minutos del final, nuevamente mojó la joya del Guadalajara. Amaury luchó por una pelota hasta la línea de fondo, habilitó a Camberitos, quien fusiló de primera intención para redondear la noche mágica tricolor, con el gol 99 en la historia mexicana en campeonatos Sub-20. Con coraje y dignidad, Rossel mandó un disparo imposible para Ochoa que significó el tanto de la honra para el 4-1 definitivo. Noche de gloria Tricolor.