El Auditorio Nacional no fue escenario de un concierto, sino de una boda colectiva donde 2 mil 378 parejas se dijeron “sí, acepto” frente a miles de testigos y transformaron el 14 de febrero en una jornada colectiva dedicada al compromiso.
Boda colectiva en el Auditorio Nacional reúne a miles de parejas
El recinto lucía lleno. Desde las primeras filas hasta las secciones altas, las parejas permanecían juntas mientras aguardaban el momento central de la ceremonia. Algunas se tomaban de la mano; otras intercambiaban palabras en voz baja. Cuando se les pidió ponerse de pie, miles lo hicieron casi al mismo tiempo. Las miradas se concentraron en la persona que tenían enfrente y las manos se apretaron con mayor fuerza antes de responder afirmativamente.

La ceremonia oficial de la boda colectiva del 14 de febrero
La ceremonia fue conducida por la jueza del Registro Civil de la Ciudad de México, Marsella Lizeth de la Torre Martínez, quien explicó el alcance legal del matrimonio como la unión libre de dos personas para realizar una comunidad de vida basada en el respeto, la igualdad y la ayuda mutua. Al formular la pregunta sobre su voluntad de unirse en legítimo matrimonio, la respuesta fue un “sí” pronunciado al unísono que recorrió el auditorio.

Tras la declaratoria oficial, el ambiente cambió. Los aplausos se extendieron por todo el recinto y entre las filas comenzaron los abrazos y los besos breves. Varias parejas permanecieron mirándose unos segundos más antes de fundirse en un gesto de celebración, mientras familiares y amistades registraban el momento desde sus asientos.

Clara Brugada, testigo de honor en la boda histórica
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, asistió como testigo de honor y felicitó a quienes decidieron formalizar su relación en esta ceremonia colectiva. Subrayó que la ciudad respalda a las familias en toda su diversidad e invitó a construir relaciones basadas en la igualdad, el respeto y la no violencia.

La celebración: brindis y pastel para 2 mil 378 matrimonios
Después de la ceremonia por el civil, comenzó la celebración. A cada pareja se le entregó una bolsa con dos copas para el brindis. Desde el escenario se les pidió levantarlas y miles de copas se alzaron de manera simultánea dentro del auditorio. Algunas parejas chocaron suavemente sus copas antes de beber; otras brindaron mirándose en silencio.
El corte del pastel marcó otro de los momentos centrales de la jornada. Desde sus lugares, las parejas aplaudieron mientras se realizaba la rebanada simbólica. Más tarde, la música dio paso a la parte festiva del encuentro. Se anunció la participación de DJ Ely Fania en las tornamesas y del Súper Show de los Vázquez, quienes amenizaron la celebración. Con los primeros acordes, los pasillos comenzaron a llenarse de movimiento; varias parejas se levantaron para bailar y otras permanecieron abrazadas, balanceándose desde sus lugares.

Música y baile cierran la histórica boda colectiva del Día del Amor
Así transcurrió la jornada en un espacio acostumbrado a grandes espectáculos musicales, pero que esta vez tuvo como protagonistas a 2 mil 378 matrimonios que iniciaron formalmente una nueva etapa acompañados de aplausos, música y una multitud que fue testigo de su compromiso.


Boda colectiva CDMX. | David Deolarte/La Prensa 


