Mipymes sostienen el empleo en México, pero 67% opera en la informalidad: Concanaco-Servytur

Necesarios incentivos y simplificación que inviten a la formalización de empresarios y empleados



Foto: Cuartoscuro

En México existen 6.1 millones de micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), equivalentes a 99.8% de las unidades económicas; sin embargo, solo 33% (dos millones) operan en la formalidad, mientras que 67% (4.1 millones) lo hacen en la informalidad, sostiene la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur).

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En el documento “Economía formal e informal en cifras: México 2025”, se indica que el empleo total (formal e informal) asciende a 59.5 millones de personas, de las cuales 44.6% es formal y 55.4% informal.

“El dato es contundente: millones de negocios familiares sostienen la actividad cotidiana del país, pero enfrentan barreras para transitar a la formalidad. Por ello, la solución debe ser práctica y gradual, basada en incentivos y simplificación, no en cargas que asfixien a quien emprende. Pensemos en grande por los pequeños; primero los pobres y primero los negocios familiares”, señaló Octavio de la Torre, presidente del organismo confederado.

Cabe señalar que al tercer trimestre de 2025, el PIB ascendió a 25.4 billones de pesos; de ese total, 52% fue generado por las Mipymes y 48% por grandes empresas. En el mismo periodo, la economía informal contribuyó con 25.4% del PIB, lo que obliga a atender el fenómeno con políticas integrales y diferenciadas.

El diagnóstico muestra que las microempresas representan 94.3% de las Mipymes y, dentro de ellas, 75% operan en la informalidad, por lo que las estrategias deben enfocarse con prioridad en este segmento.

La Concanaco-Servytur señaló que, en línea con la política dirigida a empresas y negocios familiares que impulsa en el diálogo institucional con el Gobierno de México, desde la ANEF G32 como espacio de articulación, la Confederación planteó que la formalización debe entenderse como un mecanismo de crecimiento y protección del ingreso familiar, y no como una barrera de entrada para quien emprende.

Por ello, propone a las autoridades federales, estatales y municipales una agenda pro-formalidad con enfoque territorial y por tamaño de negocio, centrada en la simplificación y digitalización de trámites para reducir costos de cumplimiento y tiempo administrativo, especialmente para micro y pequeños negocios familiares.

Asimismo, incentivos graduales de incorporación (esquemas de transición) que permitan formalizarse sin poner en riesgo la operación, el empleo ni el flujo de caja del negocio; además de acceso real a financiamiento, capacitación y herramientas de productividad (digitalización, gestión, contabilidad simplificada y cumplimiento), para que la formalidad se traduzca en competitividad.

Otro punto es dar certeza regulatoria y coordinación institucional para evitar duplicidades, inspecciones desarticuladas y cargas administrativas innecesarias.

Ruta de formalización con beneficios tangibles: acceso a programas, compras, encadenamientos y apoyos productivos para negocios que den el paso a la legalidad.