La eventual reforma electoral será discutida en un proceso abierto, en el que se escuchará y tomará en cuenta a todos los grupos parlamentarios, incluidos los de oposición, una vez que la iniciativa sea presentada formalmente en el Congreso de la Unión, aseguró el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, al reconocer que el proceso legislativo se desarrolla bajo una presión creciente de tiempos.
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Subrayó que el calendario legislativo es particularmente ajustado y que cada día que pasa incrementa la presión sobre los trabajos del Congreso, por lo que resulta indispensable que Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México alcancen acuerdos internos con prontitud. Advirtió que una ruptura entre los partidos aliados pondría en riesgo no solo la reforma electoral, sino también la capacidad de enfrentar de manera conjunta los procesos electorales de 2027 y 2030, por lo que mantener la cohesión de la coalición es una condición estratégica y prioritaria.
El también coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados explicó que actualmente las negociaciones se desarrollan en mesas encabezadas por la Secretaría de Gobernación, con la participación de Pablo Gómez Álvarez y de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, donde se busca construir consensos entre Morena, el PT y el PVEM. Indicó que los acuerdos que se alcancen en esas instancias serán respetados por la mayoría legislativa en ambas cámaras del Congreso.
Detalló que entre los temas que se analizan se encuentran la permanencia de los legisladores de representación proporcional y la posible reducción del presupuesto destinado a los partidos políticos, aunque aclaró que aún no existen definiciones cerradas y que se revisan distintos escenarios. Señaló que cualquier planteamiento deberá primero consensuarse dentro de la coalición antes de traducirse en una iniciativa formal.
Ricardo Monreal Ávila reiteró que, una vez que la propuesta llegue al Congreso, se abrirán foros de discusión y espacios de análisis con todos los grupos parlamentarios, incluidos el Partido Acción Nacional, el Partido Revolucionario Institucional y Movimiento Ciudadano, así como con sectores ciudadanos, con el objetivo de enriquecer el contenido de la reforma y construir acuerdos más amplios.
Precisó que, hasta el momento, no existe un proyecto de reforma, ni un borrador de iniciativa, ni un documento formal que permita adelantar definiciones, por lo que cualquier planteamiento sobre el contenido final de la reforma sigue siendo especulativo. Añadió que el acuerdo que se alcance en las mesas de negociación será un punto de partida, pero no un texto inamovible, ya que el Congreso podrá realizar ajustes a partir del diálogo parlamentario.
Escenarios que se revisan en las mesas de negociación
Monreal Ávila explicó que en las conversaciones encabezadas por la Secretaría de Gobernación se analizan distintas alternativas sobre la integración de la Cámara de Diputados, entre ellas la posibilidad de mantener el esquema actual o introducir modificaciones en el número de legisladores de mayoría relativa y de representación proporcional. Indicó que se han puesto sobre la mesa fórmulas como 300 diputaciones y 200 plurinominales, o incluso una reducción a 200 diputaciones de mayoría, aunque reiteró que ninguna de estas opciones ha sido definida.
Añadió que también se discute la posibilidad de reducir las prerrogativas a los partidos políticos, con recortes que podrían alcanzar hasta 25 por ciento, pero insistió en que estos planteamientos deben ser primero acordados entre Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México antes de incorporarse a una iniciativa formal.
Sostuvo que, en paralelo, deberá garantizarse que las minorías continúen representadas y que todas las fuerzas políticas sean escuchadas durante el proceso legislativo, independientemente de que no formen parte de la coalición gobernante.
Monreal Ávila reiteró que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha optado por una postura prudente, al esperar que se consoliden los acuerdos en las mesas de negociación antes de enviar la iniciativa al Congreso. Señaló que, ante la coyuntura política e internacional, la prioridad debe ser mantener un frente unido en torno al Ejecutivo federal y preservar la mayoría legislativa en ambas cámaras.
Indicó que incluso si la reforma electoral resulta menos profunda de lo esperado o no satisface plenamente a todas las partes, la unidad de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México debe colocarse por encima del contenido final de la reforma, ya que una fractura pondría en riesgo el avance político alcanzado y la capacidad de acompañar el proyecto de gobierno.

Foto: Cuartoscuro.com 


