Mujeres fotógrafas narran México desde su lente

Fotógrafas toman calles y galerías en el 8M: la Pega y muestra en el Cenart reúnen aspectos de la vida cotidiana. Aracely Martínez bajo su mirada también se une a contar la historia…



Foto: Aracely Martínez

En el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer, colectivos y comunidades de fotógrafas abrieron espacios en la Ciudad de México para mostrar el trabajo de mujeres que, a través de su lente, documentan la realidad social, cultural y cotidiana del país. La fotografía se convirtió así en un lenguaje para narrar historias, denunciar problemáticas y ofrecer nuevas miradas sobre la vida pública.

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Durante estas jornadas, el periódico Ovaciones estuvo presente gracias al trabajo profesional de la fotógrafa Aracely Martínez, quien con su cámara ha logrado capturar momentos que revelan “el alma y la esencia de cada persona y evento”. Su mirada periodística se suma a la de decenas de mujeres que, desde distintos espacios, utilizan la imagen como herramienta narrativa para contar la historia contemporánea de México.

Fotoperiodistas toman las vallas

Uno de los eventos más representativos fue la intervención fotográfica denominada la Pega, realizada previo a la marcha del 8 de marzo. En esta actividad, 50 fotoperiodistas y fotodocumentalistas utilizaron las vallas metálicas colocadas para proteger monumentos y edificios históricos como un espacio para exhibir su trabajo.

Las estructuras instaladas en los alrededores del Palacio de Bellas Artes se transformaron en una galería urbana donde las imágenes retratan diversos aspectos de la vida social, política y cultural del país. La iniciativa fue impulsada por la fotógrafa Lucía Flores con el objetivo de abrir el espacio público a la fotografía y acercar a los transeúntes a distintas realidades sociales.

La intervención reunió a fotógrafas que trabajan principalmente en medios de comunicación de la Ciudad de México, aunque también participaron creadoras provenientes de Puebla, Chiapas, Monterrey, Morelos, Sinaloa, Tijuana y el Estado de México.

La actividad contó además con la participación del rotulista Quetzalcóatl Molina, quien diseñó el título de la intervención, reforzando el carácter colectivo y artístico de esta ocupación simbólica del espacio urbano.

Miradas de la vida cotidiana en el Cenart

Otra de las actividades relevantes se desarrolla en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), donde se presenta la IV edición de la exposición Fotógrafas de la vida cotidiana, organizada por la comunidad Mexican Women Photographers.

La muestra reúne el trabajo de 100 fotógrafas mexicanas dedicadas a la fotografía de calle y documental. Además, en esta edición Colombia participa como país invitado con cinco creadoras, ampliando el diálogo entre artistas latinoamericanas.

La exposición, que se inauguró el 7 de marzo en la Galería Central y permanecerá abierta hasta el 12 de abril con entrada libre, forma parte de las actividades culturales organizadas para conmemorar el 8M.

Desde 2023, Mexican Women Photographers realiza una convocatoria abierta dirigida a fotógrafas mexicanas que viven dentro o fuera del país, con el objetivo de construir una red de colaboración y crear espacios de exhibición que permitan visibilizar su trabajo.

La curaduría de la muestra estuvo a cargo de la fotógrafa Sunny Quintero, fundadora de la comunidad, quien integró una selección diversa de estilos y enfoques que dialogan desde la experiencia femenina en el espacio público y en la documentación de lo social. La museografía fue desarrollada por Magaly Hernández, especialista en historia del arte.

Historias capturadas en un instante

Las fotografías expuestas muestran escenas aparentemente simples, pero cargadas de significado: momentos de ocio, celebraciones, actos de fe, jornadas laborales, traslados cotidianos o manifestaciones sociales.

Cada imagen construye una cartografía personal de los espacios que habitan las autoras, donde lo cotidiano se transforma en territorio de observación y reflexión.

En una de las imágenes, por ejemplo, se observa a un penitente que ya se encuentra preparado con cadenas y espinas en el cuerpo para participar en una procesión religiosa en Atlixco, Puebla. La toma fue realizada en un momento fugaz, cuando Aracely Martínez apenas alcanzó a registrar la escena antes de que comenzara el recorrido, capturando la intensidad simbólica de la tradición.

Memoria y resistencia

Tanto en las vallas de la ciudad como en las salas del Cenart, las fotógrafas participantes coinciden en un objetivo: mostrar la complejidad de la vida cotidiana desde una mirada propia.

A través de sus imágenes, estas creadoras no solo documentan el presente, sino que también construyen memoria visual sobre los procesos sociales que atraviesa el país.