El gobierno federal firmó acuerdos con productores de 18 estados para reducir intermediarios, priorizar el mercado nacional y aumentar la producción de jitomate
Acuerda Sheinbaum venta directa de jitomate para bajar precios

Por: Roberto Cortez
El gobierno federal puso en marcha una estrategia para contener el alza en el precio del jitomate mediante acuerdos directos entre productores, centrales de abasto y cadenas comerciales. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la medida ya comenzó a reflejarse en el mercado y anticipó una reducción adicional en las próximas cosechas.
Durante su conferencia matutina, explicó que la Secretaría de Agricultura trabajó durante casi un mes con productores, distribuidores, tiendas de autoservicio y autoridades hacendarias para atacar uno de los principales factores que encarecen el producto: la cadena de intermediarios.
El acuerdo busca que los agricultores definan desde la siembra quién comprará su cosecha y que la comercialización ocurra de manera más directa. La apuesta es que el jitomate llegue a centrales de abasto, tianguis y comercios sin pasar por varios intermediarios que elevan el precio final para los consumidores.
Menos intermediarios y más oferta
Sheinbaum atribuyó el aumento reciente a una combinación de factores: menor superficie sembrada, una plaga que afectó la producción en Sinaloa —principal estado productor— y problemas sanitarios en Florida que también presionaron los precios en Estados Unidos.
Frente a ese escenario, el gobierno acordó con productores de 18 estados fortalecer la siembra actual, reducir el costo de algunos insumos y garantizar que parte de la producción se destine primero al mercado nacional antes de la exportación.
La estrategia replica mecanismos aplicados previamente en el mercado del maíz, donde el objetivo fue asegurar abasto interno antes de colocar excedentes en mercados internacionales.
El precio comenzó a retroceder
La presidenta sostuvo que los primeros resultados ya son visibles. Según los datos presentados por el gobierno, el precio promedio nacional alcanzó un máximo de 58 pesos por kilogramo y en algunas regiones llegó a venderse hasta en 100 pesos. Actualmente, el promedio ronda los 48 pesos.
Aunque evitó fijar una meta específica de precio, Sheinbaum afirmó que una mayor producción durante la siguiente cosecha debería generar nuevas bajas. La administración federal apuesta a que el incremento de la oferta y la reducción de intermediarios frenen la especulación y estabilicen uno de los productos básicos de la dieta mexicana.