Sheinbaum cierra la puerta a regresar al viejo control sindical

La mandataria defendió los cambios impulsados desde la Cuarta Transformación y sostuvo que cualquier decisión debe pasar por la opinión de las bases magisteriales

Claudia Sheinbaum defendió la democracia sindical y rechazó cambios que devuelvan el control de plazas a las cúpulas sindicales. Cuartoscuro.
Claudia Sheinbaum defendió la democracia sindical y rechazó cambios que devuelvan el control de plazas a las cúpulas sindicales. Cuartoscuro.

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El conflicto entre el gobierno federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dejó al descubierto una diferencia de fondo: Claudia Sheinbaum no está dispuesta a regresar al modelo sindical que operó durante décadas en el sistema educativo mexicano.

Mientras la CNTE mantiene movilizaciones y plantones en la Ciudad de México, la presidenta sostuvo que algunas de las exigencias del magisterio implican recuperar mecanismos que permitían a dirigencias sindicales y gobiernos estatales controlar la asignación de plazas y la movilidad de docentes.

Para Sheinbaum, ese esquema pertenece a una etapa que la Cuarta Transformación busca dejar atrás. La mandataria afirmó que las decisiones sobre representación sindical ya no dependen del poder político, sino del voto secreto, directo y universal de los trabajadores.

Diferencias en la asignación de plazas y representación sindical

La presidenta recordó que una de las principales demandas históricas de la CNTE era precisamente la democratización sindical. Según explicó, esa meta ya quedó incorporada en la legislación laboral y en la Constitución, lo que permitió que miles de maestros eligieran directamente a sus representantes.

El punto de choque

El principal desacuerdo aparece en la propuesta de eliminar mecanismos establecidos en el artículo tercero constitucional para concentrar las decisiones laborales en el apartado B del artículo 123.

Sheinbaum sostuvo que detrás de esa demanda existe la intención de devolver facultades a comisiones integradas por autoridades y dirigencias sindicales para decidir plazas, promociones y cambios de adscripción.

La mandataria aseguró que ese modelo generó prácticas de corrupción durante años y cuestionó que represente el interés de todo el magisterio nacional.

"Vamos a consultárselo a los maestros y a las maestras".

Planteó al insistir en que cualquier modificación debe pasar por la opinión de las bases y no únicamente por acuerdos entre liderazgos sindicales.

Sin ruptura, pero sin concesiones

Aunque reconoció la legitimidad de varias demandas relacionadas con salarios y pensiones, Sheinbaum afirmó que el contexto actual es distinto al de 2007, cuando se aprobó la reforma al ISSSTE que detonó buena parte de las protestas magisteriales.

La presidenta defendió la creación del Fondo de Pensiones para el Bienestar, la reducción de las comisiones de las Afores y los incrementos salariales otorgados a los docentes durante los últimos años.

Pese a las tensiones, descartó cualquier intento de desalojar por la fuerza a los manifestantes. Sin embargo, dejó claro que el gobierno mantendrá el diálogo sin aceptar un retorno a las estructuras sindicales que, a juicio de Palacio Nacional, concentraban poder y facilitaban la corrupción dentro del sistema educativo.

La mandataria sostuvo que el diálogo con la CNTE se mantuvo hasta días recientes, pero cuestionó la utilidad de continuar las negociaciones cuando, dijo, la organización mantiene las mismas exigencias y rechaza las propuestas presentadas por el gobierno.

Postura del gobierno frente a las movilizaciones de la CNTE

Sheinbaum defendió que varias de las demandas históricas del movimiento ya fueron atendidas durante los gobiernos de la Cuarta Transformación.

La presidenta afirmó que uno de los principales desacuerdos gira en torno a los mecanismos para asignar plazas y movilidad docente. "Vamos a consultárselo a los maestros y a las maestras", afirmó al insistir en que las bases deben decidir sobre las propuestas relacionadas con la carrera magisterial.

La mandataria también sostuvo que las condiciones actuales son distintas a las que existían cuando se aprobó la reforma al ISSSTE de 2007. Señaló que ya opera el Fondo de Pensiones para el Bienestar, se redujeron las comisiones de las Afores y se han incrementado los salarios del magisterio.

El gobierno evita una confrontación

Aunque reconoció las afectaciones que los plantones y bloqueos generan para comerciantes del Centro Histórico, Sheinbaum reiteró que no habrá operativos de desalojo. "Eso es lo que ellos quieren, una provocación para que haya represión, pero no va a haber represión", declaró.

La presidenta diferenció entre acciones de contención para impedir la toma de instalaciones estratégicas, como el aeropuerto, y el uso de la fuerza contra los manifestantes.

Sheinbaum incluso aseguró que algunos sectores de la CNTE terminan coincidiendo con posiciones de la ultraderecha al mantener una estrategia de confrontación permanente contra su gobierno. Pese al conflicto, afirmó que continuará atendiendo las demandas magisteriales y mantendrá abiertos los canales institucionales de diálogo.

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