El nuevo impuesto que se impone en Estados Unidos a las remesas a partir de 2026, no impulsó un mayor envío de dólares a México durante noviembre pasado, como se esperaba, señalaron analistas de BBVA México.
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“El impuesto podría haber impulsado un mayor flujo de remesas en los pasados meses de noviembre y diciembre; aun así, la tasa de variación anual se mantendría en números negativos. Considerando este efecto, se estima que las remesas a México cerrarán en 61 mil 700 millones de dólares en 2025, lo que equivale a una caída a tasa anual del 4.7 por ciento”.
Apenas hace unos días, Banco de México (Banxico) dio a conocer que en el décimo primer mes de 2025, las remesas familiares reportaron una caída de 5.7% a tasa anual, con ingresos que ascendieron a cinco mil 125 millones de dólares. Las remesas retrocedieron 5.7% en dicho mes, acumulando una racha de ocho meses consecutivos a la baja.
Cabe recordar que a partir del 1° de enero de este año, las remesas que se entreguen en efectivo, money orders y cheque de caja para su envío desde Estados Unidos deberán pagar un impuesto del 1.0% sobre el monto total.
Quedan exentas del pago las remesas enviadas que se originan desde una cuenta bancaria y desde tarjetas de crédito y débito.
En ese sentido, 84% de los migrantes mexicanos en la Unión Americana tienen cuenta bancaria, por lo que muchos podrían evitar el impuesto a las remesas.
“Así, este nuevo impuesto no representa un riesgo para la balanza de pagos de México. Los migrantes de Honduras (65%), Guatemala (72%) y El Salvador (74%) podrían ser los más afectados debido a su bajo nivel de bancarización”, señala el análisis de BBVA sobre Migración y Remesas que encabeza Juan José Li Ng.
Consideró que “es difícil estimar con precisión el monto de impuestos a las remesas que recaudará el gobierno de Estados Unidos, debido a que no se cuenta con datos sobre el porcentaje de personas que envían remesas usando efectivo con respecto a quienes utilizan cuentas bancarias y/o tarjetas de crédito y débito. Además, es posible que se presente algún efecto de sustitución; es decir, debido a la distorsión del impuesto, algunos remitentes optarán por dejar de enviar remesas en efectivo y transitarán a envíos por cuentas bancarias o tarjetas”, comentó.
El Comité Conjunto de Tributación (JCT) del Congreso de Estados Unidos hizo, a mediados de 2025, las estimaciones correspondientes a los ingresos potenciales que podría obtener de este nuevo impuesto a las remesas. Calculó que podría obtener 9 mil 969 millones de dólares por ingresos entre 2025 y 2034, con el primer año fiscal comprendido de octubre de 2025 a septiembre de 2026 con ingresos proporcionalmente menores debido al periodo de ajuste.
“Si estos cálculos resultan ser correctos, y dado que tres de cada 10 dólares de remesas que se envían desde Estados Unidos llegan a México, se estima que los mexicanos podrían llegar a pagar tres mil millones de dólares por el impuesto a las remesas entre 2026 y 2034”, estimó Juan José Li Ng.

Foto: Cuartoscuro 


