La proyección del PIB mexicano fue revisada a la baja por el FMI, alineándose con otros organismos internacionales y analistas.
El FMI ajusta pronóstico para México y revela los factores que seguirán frenando la economía

Por: Aida Ramirez Marin
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su estimación de crecimiento de la economía mexicana para este año de 1.6 a 1.2%, debido a la incertidumbre que seguirá frenando la actividad económica.
En su informe, también redujo la previsión de la expansión del producto interno bruto mexicano para 2027, que pasó de 2.2 a 1.9 por ciento.
De esta forma, el organismo internacional también estimó a la baja su expectativa para el crecimiento económico de México, como lo han hecho analistas económicos nacionales y extranjeros, antes de concluir el primer semestre de este año.
Además de organismos como el Banco Mundial (BM), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), así como el mismo Banco de México (Banxico), quedando como muy optimista la estimación del Gobierno de México que espera un crecimiento de entre 1.8 hasta 2.8 por ciento.
Aseveró que México crecería por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, afectado por la incertidumbre y la debilidad de la actividad.
Factores que afectan la economía mexicana según el FMI
En su informe, el Fondo Monetario Internacional observó que junto con México, solamente para otros dos países se hicieron revisiones a la baja tan severas en la proyección de crecimiento del 2026: Canadá, que también se revisó a la baja 0.4 puntos porcentuales a un crecimiento de 1.1% y Arabia Saudita, que se revisó a la baja 1.4 puntos porcentuales a un crecimiento de 1.7 por ciento.
El organismo identifica varios factores que podrían marcar la economía mexicana, como mayores presiones inflacionarias por energía y alimentos; menor margen para recortar tasas; incertidumbre comercial y geopolítica hasta 2027 que seguirá afectando la inversión y el T-MEC.
También, una oportunidad de nearshoring condicionada a mejorar infraestructura, energía y capital humano; y un boom de la inteligencia artificial (IA) que hoy beneficia principalmente a economías asiáticas, mientras México aún enfrenta el reto de integrarse a las nuevas cadenas tecnológicas, además de la fortaleza de la economía de Estados Unidos que seguiría respaldando las exportaciones mexicanas, aunque bajo mayor presión comercial.
Para la región, el FMI espera un crecimiento de 2.4% en 2026 y 2.7% en 2027, sin grandes cambios frente a abril pasado.
En tanto que considera que el crecimiento mundial también se moderaría de 3.5% en 2025 a 3.0% en 2026, y de un poco de mayor crecimiento en 2027, al pasar de 3.2 a 3.4 por ciento.
Respecto a Estados Unidos, mantuvo sin cambios el crecimiento esperado de 2.3% en 2026 y una revisión al alza de 2.1% a 2.2% en 2027.
Además, identifica dos fuerzas globales opuestas: el choque negativo de la guerra en Medio Oriente, que mantiene elevados los precios de energía, alimentos y fertilizantes, y el impulso positivo del ciclo tecnológico asociado a la inteligencia artificial.
Para México, el problema es que no aparece entre los grandes beneficiarios de ese boom tecnológico, mientras sí enfrenta incertidumbre comercial y de inversión.