La iniciativa del Gobierno federal para aplazar la segunda elección judicial hasta 2028 permitiría que una eventual revocación de mandato presidencial coincida con la misma jornada electoral judicial.
Reforma judicial abre puerta a boleta compartida con Sheinbaum en 2028

Por: Roberto Cortez
La reforma constitucional que impulsa el Gobierno federal para reconfigurar la elección judicial no solo cambia el calendario de implementación, sino que abre la posibilidad de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aparezca en la boleta electoral el mismo día que se elijan jueces y magistrados.
La propuesta presentada por la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, establece que la segunda etapa de la elección judicial se movería al primer domingo de junio de 2028, en lugar de celebrarse en 2027 como estaba previsto originalmente.
Ese ajuste permitiría que la jornada coincida con una eventual consulta de revocación de mandato, si se activa conforme al artículo 35 constitucional.
El Ejecutivo justificó el cambio con argumentos operativos.
La presidenta sostuvo que el volumen de cargos en disputa durante 2027 complicaría el proceso electoral, debido a la coincidencia con elecciones locales en diversas entidades y la necesidad de organizar votaciones separadas para cargos políticos y judiciales.
Pero la iniciativa también rediseña aspectos centrales del modelo judicial electivo. El proyecto plantea crear una comisión coordinadora integrada por representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial para unificar criterios de selección de aspirantes, revisar requisitos formales y aplicar un examen de conocimientos común.
La propuesta reduce además el número de candidaturas que llegarían a las boletas. Tras un proceso de evaluación, una insaculación pública dejaría únicamente dos perfiles por cargo y especialidad, con paridad de género como criterio obligatorio.
El esquema electoral también cambiaría.
El Instituto Nacional Electoral dividiría el país en distritos judiciales especializados para limitar el número de opciones que tendría cada votante, mientras que las boletas incorporarían un sistema visual para identificar el origen institucional de cada candidatura.
En el plano operativo, la iniciativa incorpora modificaciones a la Suprema Corte de Justicia de la Nación con la creación de dos secciones para resolver asuntos menores y descargar trabajo del Pleno. También cambia el mecanismo de sustitución de jueces y magistrados, pues las vacantes por muerte, renuncia o destitución quedarían abiertas hasta la siguiente elección.
El proyecto extiende además estas reglas a los estados, que tendrían que replicar el modelo federal sin modificar criterios de evaluación, insaculación o selección de candidaturas.
La propuesta será enviada al Congreso para discusión en periodo extraordinario. El cambio no sólo reordena la implementación de la reforma judicial, sino que coloca una eventual evaluación ciudadana sobre la continuidad presidencial dentro de la misma jornada electoral.
