La ratificación de los operativos refleja que la administración Trump no modificará su estrategia migratoria pese al costo político que se genere
Continúan los operativos del ICE: Casa Blanca ignora críticas por muertes en centros migratorios

Por: Roberto Cortez
La Casa Blanca confirmó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mantendrá los controles de tráfico y las operaciones migratorias en todo Estados Unidos, pese a las críticas que enfrenta la agencia por la muerte de migrantes durante operativos, nuevos fallecimientos bajo custodia y denuncias sobre las condiciones en centros de detención.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) instruyó verbalmente a las oficinas regionales mantener los operativos.
El mensaje fue difundido por la propia dependencia en redes sociales y representa el respaldo más claro de la administración de Donald Trump a la estrategia de detención y deportación que impulsa desde el inicio de su segundo mandato.
La decisión llega después de la muerte de dos personas durante operativos migratorios en Maine y Texas. Ambos casos generaron cuestionamientos sobre el uso de la fuerza durante las acciones del ICE y reavivaron las exigencias de organizaciones civiles para revisar los protocolos de actuación de los agentes.
La presión sobre la agencia también aumentó tras la muerte del venezolano Jesús Manuel Arenas Silva, de 45 años, quien falleció mientras era trasladado entre dos centros de detención en Georgia.
El ICE informó que el migrante perdió el conocimiento durante el trayecto y atribuyó de manera preliminar el deceso a un paro cardíaco. La causa oficial permanece pendiente del dictamen forense.
Con ese caso, suman 22 personas fallecidas bajo custodia del ICE en lo que va de 2026, una cifra que mantiene bajo escrutinio el sistema de detención migratoria estadounidense. Organizaciones como National Immigration Project y Human Rights Watch han advertido sobre el aumento de la mortalidad en estos centros.
A las muertes se añadieron denuncias sobre un presunto brote de tuberculosis en el centro de detención de Aurora, Colorado, administrado por la empresa privada Geo Group.
Testimonios publicados por The Guardian indican que al menos doce migrantes dieron positivo a la enfermedad después de pruebas practicadas a 88 personas alojadas en uno de los módulos.
Los detenidos aseguraron que quienes resultaron contagiados permanecieron junto con personas que obtuvieron resultados negativos y denunciaron que el sistema de aire acondicionado dejó de funcionar durante varios días, mientras la zona enfrentaba temperaturas cercanas a los 36 grados Celsius. Hasta el cierre de esta edición, ni el DHS ni Geo Group habían confirmado oficialmente el número de casos.
Alligator Alcatraz sale de operación
En paralelo, Florida concluyó el desmantelamiento de Alligator Alcatraz, el centro temporal instalado en los Everglades para ampliar la capacidad de detención de migrantes.
El gobernador Ron DeSantis informó que el complejo cumplió el objetivo para el que fue creado y que las personas bajo custodia fueron trasladadas a instalaciones federales en California, Arizona, Texas, Luisiana y otros puntos del sur de Florida.
Durante casi un año, Alligator Alcatraz concentró denuncias por presuntos malos tratos, hacinamiento y condiciones inadecuadas para las personas detenidas. El gobierno estatal rechazó esas acusaciones, pero el complejo se convirtió en uno de los símbolos más controvertidos de la política migratoria impulsada por Florida.
La Casa Blanca cierra filas
La ratificación de los operativos refleja que la administración Trump no modificará su estrategia migratoria pese al costo político generado por los fallecimientos, las denuncias sanitarias y las críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos.
En lugar de anunciar cambios, la Casa Blanca optó por respaldar públicamente al ICE y mantener la presión sobre la migración irregular mediante controles y detenciones en todo el país.