Ya hay medida que busca reforzar la prevención y la detección oportuna en educación básica ante la alta incidencia de trastornos de conducta entre menores de cinco a 14 años
México enfrenta un reto silencioso: casi la mitad de menores presentan problemas de salud mental

Por: Pilar Mansilla
La salud mental y los trastornos de conducta se han convertido en uno de los principales desafíos entre la población infantil y adolescente del país. Casi la mitad de las niñas, niños y adolescentes de entre cinco y 14 años presentan este tipo de padecimientos, por lo que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión pidió reforzar las estrategias de prevención, detección y atención en las escuelas de educación básica.
Comisión Permanente exhorta a fortalecer salud mental en escuelas básicas
La Segunda Comisión aprobó un dictamen para exhortar a las secretarías de Educación Pública y de Salud, así como a sus homólogas de las 32 entidades federativas, a fortalecer las acciones de educación socioemocional, orientación y promoción de la salud mental dirigidas a estudiantes de nivel básico, al considerar que este aspecto es indispensable para garantizar el desarrollo integral de la infancia y adolescencia, el ejercicio pleno del derecho a la educación y la construcción de entornos escolares seguros e incluyentes.
Prevalencia y acciones coordinadas para trastornos de conducta en menores
El dictamen advierte que, de acuerdo con el Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones, el trastorno de conducta es el problema de salud mental con mayor incidencia entre la población infantil y adolescente. En el grupo de cinco a nueve años afecta al 49.5 por ciento de los menores, mientras que entre quienes tienen de 10 a 14 años la prevalencia alcanza el 45.4 por ciento en mujeres y el 41.2 por ciento en hombres.
La Comisión, al considerar que es indispensable que las autoridades educativas y sanitarias refuercen de manera coordinada las acciones de prevención, detección temprana y atención dentro de los planteles escolares, señaló que éstos constituyen el principal espacio de socialización para niñas, niños y adolescentes y representan un entorno clave para identificar oportunamente problemas emocionales y de conducta.
Los legisladores también plantearon que las políticas públicas privilegien un enfoque preventivo, integral y con cobertura nacional, mediante el fortalecimiento de la educación socioemocional, la orientación y la promoción de la salud mental en todas las entidades federativas.
Recordaron que este componente ocupa un lugar central dentro del modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana, que incorpora el bienestar integral del alumnado como uno de los ejes transversales del proceso de enseñanza.
Además, recordaron que el Gobierno de México puso en marcha el pasado 22 de abril la Estrategia Nacional de Atención a la Salud Mental para los Jóvenes, denominada "El ABC de las Emociones", como un instrumento de política pública orientado a impulsar la promoción de la salud mental entre la población joven, por lo que consideraron que el fortalecimiento de las acciones en los planteles educativos permitirá complementar esa estrategia y ampliar su alcance en todo el país.