La captura desató un caso marcado por acusaciones, investigaciones y una posible cadena perpetua

La captura que sorprendió a México. Foto: Redes Sociales.
La captura desató un caso marcado por acusaciones, investigaciones y una posible cadena perpetua


Por: Jessica López
La captura de Ismael "El Mayo" Zambada, ocurrida el 25 de julio de 2024 en Estados Unidos, marcó uno de los episodios más relevantes en la historia reciente del narcotráfico mexicano. Desde entonces, el caso ha provocado investigaciones en ambos países, tensiones diplomáticas y una disputa legal sobre cómo ocurrió su traslado fuera de México.
Ese día, el Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó la detención de Ismael Zambada García y de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán, tras aterrizar en una avioneta en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México.
La noticia sorprendió debido a que "El Mayo" nunca había sido detenido en más de cinco décadas como uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa.
Un día después de la detención, el Gobierno de México informó que fue notificado por la Embajada de Estados Unidos una vez que el operativo ya había concluido.
Las autoridades mexicanas afirmaron que no participaron en la captura ni tuvieron conocimiento previo del traslado de Zambada a territorio estadounidense.
Menos de 24 horas después de su captura, Zambada fue presentado ante una corte federal en Texas.
Durante esa audiencia se declaró no culpable de los cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y delincuencia organizada. Posteriormente, el caso fue enviado al Distrito Este de Nueva York, donde enfrentaría el resto del proceso.
Ante las dudas sobre cómo ocurrió el traslado, el gobierno mexicano informó que solicitó información a la Embajada de Estados Unidos para conocer los detalles del operativo y si alguna agencia estadounidense participó en la detención.
La petición ocurrió después de que autoridades mexicanas reiteraran que no tuvieron intervención en la captura del fundador del Cártel de Sinaloa.
Semanas después de su captura, la defensa de Zambada difundió una carta en la que el narcotraficante aseguró que no se entregó voluntariamente.
Según su relato, fue citado a una reunión en un rancho de Culiacán por Joaquín Guzmán López, donde presuntamente fue emboscado, sometido y trasladado por la fuerza a Estados Unidos en una aeronave privada.
En el mismo documento afirmó que durante esa reunión fue asesinado el ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén Ojeda.
El embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, declaró que ninguna agencia estadounidense participó en un operativo para capturar y trasladar a Zambada.
El diplomático afirmó que ni la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) ni el Buró Federal de Investigaciones (FBI) estuvieron involucrados en la operación que terminó con la llegada del narcotraficante a territorio estadounidense.
En octubre, Zambada fue trasladado al Distrito Este de Nueva York para enfrentar el proceso encabezado por el juez Brian Cogan, el mismo que sentenció a Joaquín "El Chapo" Guzmán y a Genaro García Luna.
Desde entonces permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn.
Durante 2025 comenzaron negociaciones entre la defensa y el Departamento de Justicia.En agosto de ese año, la Fiscalía estadounidense anunció que no solicitaría la pena de muerte.
Posteriormente, Zambada se declaró culpable de diversos cargos relacionados con narcotráfico, aceptando la responsabilidad penal y renunciando a un juicio.
Previo a la audiencia para conocer su sentencia, la defensa entregó una carta al juez Brian Cogan en la que reiteró que Zambada reconoce que su declaración de culpabilidad implica una condena de cadena perpetua.
Los abogados solicitaron que, debido a su edad (76 años) y a diversos problemas de salud, sea enviado a un penal con atención médica especializada y no a una prisión de máxima seguridad como la que alberga a Joaquín "El Chapo" Guzmán.
La forma en que Ismael Zambada llegó a Estados Unidos se convirtió en uno de los principales puntos de controversia del caso.
El gobierno mexicano sostuvo desde el inicio que no participó en el operativo y que no recibió información previa sobre la captura. Las autoridades solicitaron a Estados Unidos detalles sobre la operación para conocer cómo se realizó el traslado.
Funcionarios mexicanos cuestionaron que un personaje de la relevancia de Zambada hubiera sido llevado a territorio estadounidense sin una coordinación previa con las autoridades nacionales.
El gobierno estadounidense informó que Zambada y Joaquín Guzmán López fueron detenidos al aterrizar en Nuevo México y destacó que la captura permitió llevar ante la justicia a dos presuntos integrantes de alto nivel del Cártel de Sinaloa.
Además, Ken Salazar aseguró que ninguna agencia estadounidense participó en un operativo de la DEA o del FBI para trasladar al narcotraficante.
Los abogados del capo sostienen que no hubo una entrega voluntaria y que fue llevado por la fuerza después de una reunión en Sinaloa. Esta versión es uno de los elementos centrales de la disputa legal que rodea el caso.
Hasta ahora, las autoridades de ambos países mantienen diferencias sobre los detalles del operativo, mientras el proceso judicial en Estados Unidos continúa.