La jueza federal concedió un plazo para que la defensa revise más de 70 mil fojas antes de continuar la audiencia contra Gilda Lozoya.
Gilda Lozoya asegura que la usan para presionar a Emilio Lozoya

Por: Pilar Mansilla
Gilda Susana Lozoya Austin, hermana del ex director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Ricardo Lozoya Austin, fue presentada ante la jueza federal Nora Ileana García Peralta, luego de ser detenida la mañana del jueves en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por su presunta participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita derivadas del caso Agronitrogenados.
Audiencia y revisión del expediente
La juzgadora concedió a la defensa un plazo para revisar las más de 70 mil fojas de la carpeta de investigación y aplazó para este viernes la continuación de la audiencia, en la que también determinará si fue legal la ejecución de la orden de aprehensión cumplimentada por la Fiscalía General de la República (FGR).
Tras escuchar los argumentos de la Fiscalía y la defensa, Nora Ileana García Peralta resolvió diferir la diligencia para que los abogados de Gilda Lozoya revisen el expediente antes de responder a la imputación.
En consecuencia, la hermana del exdirector de Pemex permanecerá bajo resguardo de la Fiscalía General de la República hasta que este viernes se reanude la audiencia.
La decisión fue impugnada por los representantes del Ministerio Público Federal, quienes solicitaron que se resolviera de inmediato la legalidad de la ejecución de la orden de aprehensión; sin embargo, la juzgadora mantuvo el aplazamiento.
Acusaciones y contexto del caso Agronitrogenados
La imputación deriva de la investigación que la FGR sigue por el caso Agronitrogenados. De acuerdo con las indagatorias, Gilda Lozoya habría recibido los derechos sobre una cuenta bancaria en Suiza a través de la empresa Tochos Holding Limited, después de que le fueran cedidos por su hermano, Emilio Lozoya Austin.
La Fiscalía sostiene que esa cuenta recibió depósitos millonarios de una empresa vinculada con Alonso Ancira Elizondo y que parte de esos recursos fue posteriormente transferida y utilizada para la adquisición de un inmueble que ya fue objeto de un procedimiento de extinción de dominio.
Durante la audiencia, Gilda Lozoya reveló que regresaba de Ámsterdam, donde permaneció una semana por "un asunto familiar", y aseguró que nunca intentó sustraerse de la acción de la justicia.
Explicó que salió de México sin ninguna restricción porque desconocía la existencia de la orden de aprehensión y decidió volver al país porque aquí se encuentra su familia.
La hermana del ex director de Pemex fue más allá al sostener que el proceso penal tiene un trasfondo político y aseguró que ella, su madre y su cuñada han sido utilizadas para presionar a Emilio Lozoya Austin.
"Yo creo que este es un caso político, donde a mi mamá, a mi cuñada y a mí, es decir, a las mujeres de mi familia, se nos ha utilizado para presionar a mi hermano. Salí del país por un asunto familiar cuando esta orden de aprehensión no me había sido notificada y regresé porque aquí está mi familia. Estoy aquí con la intención de cooperar", manifestó ante la jueza.
Al término de la audiencia, el abogado Alejandro Rojas Pruneda confirmó que su clienta permanecerá en el mismo sitio al que fue trasladada tras su captura, aunque evitó revelar la ubicación por motivos de seguridad.
Añadió que la defensa aprovechará el plazo concedido por la jueza para revisar las más de 70 mil fojas de la carpeta de investigación antes de la continuación de la audiencia.
El abogado reprochó que la FGR nunca hubiera notificado la existencia de la orden de aprehensión, librada desde el 22 de junio, pese a que, afirmó, la familia Lozoya siempre ha atendido los llamados de las autoridades.
Sostuvo que, de haber sido requerida, Gilda Lozoya habría comparecido voluntariamente ante el juez, como ocurrió anteriormente con Emilio Lozoya cuando fue citado para una audiencia relacionada con el cambio de una medida cautelar.
Por lo anterior, acusó a la Fiscalía de emplear un uso desproporcionado de la fuerza durante la captura y de exhibir públicamente a su clienta mediante la difusión de imágenes en las que aparece esposada, pese a que, aseguró, nunca existió resistencia ni riesgo de evasión.