La zona oriente se hundió hasta 45 centímetros en dos años; el Gobierno capitalino reconoce que las obras no resolverán por completo el problema y continuará invirtiendo en infraestructura de drenaje
Iztapalapa recibirá inversión de mil 500 mdp para combatir inundaciones y hundimientos

Por: Pilar Mansilla
Las inundaciones que cada temporada de lluvias paralizan vialidades, afectan viviendas y ponen en jaque la operación del Metro en Iztapalapa son consecuencia de un problema mucho más profundo: el acelerado hundimiento del terreno, la presencia de miles de grietas y una infraestructura hidráulica que quedó rebasada hace años por el crecimiento urbano y los efectos del cambio climático.
Gobierno de CDMX impulsa obras de drenaje en Iztapalapa
Para intentar contener esa problemática, el Gobierno de la Ciudad de México puso en marcha 54 obras de drenaje con una inversión de mil 500 millones de pesos, principalmente en la zona oriente de la alcaldía, donde históricamente se concentran las mayores afectaciones por inundaciones.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, reconoció que, pese a los trabajos, el problema no desaparecerá este año. Admitió que todavía no es posible afirmar que las inundaciones estén controladas, ya que la temporada de lluvias continúa y varias de las obras estratégicas siguen en proceso de construcción.
Causas y soluciones para las inundaciones en Iztapalapa
Explicó que una de las causas que agravan la situación son los hundimientos diferenciales del suelo. Tan sólo en la zona donde se desarrollan las obras sobre Calzada Ignacio Zaragoza y República Federal, el terreno descendió hasta 45 centímetros en apenas dos años, modificando las pendientes naturales y favoreciendo que el agua de lluvia se acumule en calles, viviendas y vialidades primarias.
A ese fenómeno se suma la existencia de miles de grietas provocadas por la transición entre suelos lacustres y zonas de roca, además de la extracción intensiva de agua del subsuelo.
Recordó que en administraciones anteriores fueron identificadas alrededor de cuatro mil 400 grietas únicamente en calles de Iztapalapa, muchas de las cuales tuvieron que ser intervenidas, aunque el problema continúa avanzando conforme persisten los hundimientos.
Señaló que esa combinación mantiene a Iztapalapa enfrentando dos problemas opuestos: escasez de agua durante la temporada de estiaje e inundaciones cada vez que se presentan lluvias intensas, una condición que, afirmó, obliga a renovar por completo parte de la infraestructura hidráulica de la alcaldía.
Entre las obras más importantes, aseguró, se encuentra la construcción de nueve tanques tormenta bajo la lateral de la Calzada Ignacio Zaragoza, capaces de almacenar alrededor de cuatro millones de litros de agua de lluvia para evitar que el drenaje colapse durante las precipitaciones extraordinarias.
A ello se suma un nuevo colector de más de 1.2 kilómetros sobre República Federal, que cruzará por debajo de Zaragoza y de la Línea A del Metro mediante una tuneladora, con capacidad para desalojar hasta seis metros cúbicos de agua por segundo.
El programa también contempla la ampliación de la capacidad del vaso regulador El Salado, que pasó de 236 mil a 400 mil metros cúbicos de almacenamiento; la modernización de las plantas de bombeo El Salado y La Colmena; la rehabilitación del colector Teotongo, afectado por los hundimientos; la recuperación de los vasos reguladores de San Miguel, Vicente Guerrero, La Quebradora y Laguna Mayor, así como nuevos colectores, líneas de presión y más de un centenar de puntos de infiltración para favorecer la recarga del acuífero.
Brugada Molina al señalar que las obras ya permitieron disminuir la magnitud de las inundaciones registradas durante la actual temporada de lluvias, aunque dejó claro que eso no significa que el problema haya quedado resuelto.
"Todavía no podemos cantar victoria", dijo, al señalar que aún restan varios meses de lluvias y que algunas de las obras estratégicas concluirán hasta finales de este año.
La jefa de Gobierno reiteró que la inversión de mil 500 millones de pesos destinada al drenaje forma parte de un paquete de mil 800 millones de pesos para infraestructura hidráulica en Iztapalapa y adelantó que el próximo año continuarán las obras, al reconocer que el rezago acumulado durante décadas no puede resolverse en una sola administración y que la alcaldía seguirá requiriendo inversiones para mitigar los efectos de los hundimientos, las lluvias atípicas y el cambio climático.