El gobierno federal puso en marcha el programa de saneamiento de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, los tres sistemas hídricos con mayor contaminación del país, con una inversión superior a 20 mil millones de pesos durante el sexenio y una meta de beneficiar a 25 millones de habitantes en 10 estados y 61 municipios.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la estrategia busca recuperar de manera permanente la calidad del agua y evitar que los ríos vuelvan a contaminarse. El plan combina infraestructura hidráulica, restauración ambiental, vigilancia sobre descargas industriales y participación comunitaria.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, señaló que el proyecto abandona el enfoque limitado al cauce de los ríos para intervenir toda la cuenca. Añadió que la estrategia incorpora soluciones basadas en la naturaleza, como humedales, reforestación y recuperación de riberas, además de coordinar a todas las dependencias del sector ambiental.
El diagnóstico presentado por Semarnat identificó dos mil 202 descargas industriales sujetas a inspección, 479 tiraderos clandestinos, 460 industrias potencialmente contaminantes y zonas con un 22 por ciento del suelo en riesgo de deforestación. También participaron más de seis mil personas en recorridos de diagnóstico que abarcaron 340 kilómetros y 322 puntos de muestreo.
Entre las acciones ya iniciadas destacan la construcción de 10 nuevas plantas de tratamiento, la rehabilitación de otras 23, la instalación de 94 kilómetros de colectores, ocho estaciones automáticas de monitoreo, jornadas para retirar envases de agroquímicos y la restauración de más de cuatro mil 600 hectáreas.
Avances y expansión del programa en cuencas adicionales
Bárcena afirmó que la recuperación de los ríos también busca reducir riesgos de inundación, restaurar ecosistemas y devolver estos espacios a las comunidades mediante parques, áreas recreativas y corredores ambientales. Hasta ahora, las jornadas de limpieza han reunido a más de 40 mil personas y permitieron retirar cuatro mil 667 toneladas de residuos.
El director general de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales, informó que el programa registra avances distintos en cada cuenca. En el río Atoyac reportó un progreso del 85 por ciento en la primera etapa, con obras de colectores, líneas de reúso, plantas de tratamiento y reforestación.
En el sistema Lerma-Santiago el avance alcanza el 90 por ciento, mientras que en el río Tula continúan los trabajos de desazolve, rehabilitación de infraestructura y protección contra inundaciones.
Morales añadió que el modelo también se extenderá a otros cuerpos de agua. Entre ellos figuran el río Tijuana, el río La Sabana en Acapulco, el río Nogales y el río Sonora, donde se desarrollan proyectos de saneamiento, tratamiento de aguas residuales y recuperación ambiental.
Sheinbaum atribuyó la contaminación histórica de los ríos a cuatro factores principales: descargas municipales sin tratamiento, vertidos industriales fuera de norma, disposición de basura en los cauces y el azolve provocado por la deforestación.
Indicó que el gobierno busca eliminar esas fuentes de contaminación para garantizar que las inversiones tengan efectos permanentes y no se limiten a una limpieza temporal.