La gobernadora de Baja California aseguró que las conversaciones filtradas sólo buscaban recuperar su visa de turista y negó haber negociado con autoridades estadounidenses.

La gobernadora de Baja California aseguró que las conversaciones filtradas sólo buscaban recuperar su visa de turista y negó haber negociado con autoridades estadounidenses.

Por: Roberto Cortez
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, salió nuevamente a responder a la polémica por los audios filtrados sobre la cancelación de su visa estadounidense.
En un mensaje difundido este domingo, sostuvo que las conversaciones correspondieron únicamente a gestiones para conocer los motivos de la medida y explorar las vías legales para recuperar el documento migratorio.
La mandataria afirmó que las llamadas ocurrieron durante 2025 y aseguró que fue engañada por una persona que se presentó como gestor con supuestos contactos para orientar el trámite. Incluso detalló una cronología que ubica el primer contacto el 18 de junio, dos llamadas telefónicas en agosto y una reunión en diciembre de ese año.
Ávila Olmeda insistió en que nunca aceptó negociar con autoridades de otro país. "Mi disposición de escuchar no significa negociar", dijo. También aseguró que nunca existió compromiso alguno, que jamás entregó información y que ninguna decisión de su parte pondría en riesgo la seguridad o la soberanía de México.
Sin embargo, esa explicación contrasta con frases contenidas en los audios difundidos previamente. En una de las conversaciones, la gobernadora expresa que está "dispuesta a hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar", una declaración que rebasa la versión de que únicamente escuchaba propuestas.
Otra diferencia aparece cuando sostiene que "nunca habrá una entrega de información". En las grabaciones se escucha decir que podría compartir "lo que he escuchado en las mesas de seguridad", una referencia que mantiene abiertas las interrogantes sobre el alcance de la colaboración que estaba dispuesta a ofrecer.
La gobernadora también defendió que todas las gestiones relacionadas con su visa se condujeron por canales institucionales. No obstante, los audios incluyen conversaciones sobre la contratación de un abogado fuera de Baja California para evitar filtraciones y la posibilidad de sostener reuniones discretas en un hotel, elementos que no corresponden a un procedimiento consular ordinario.
Otro de los puntos abordados fue una presunta reunión en Panamá. Ávila Olmeda negó que ese encuentro hubiera ocurrido. Los audios conocidos hasta ahora tampoco acreditan que se hubiera celebrado; lo que registran es la aceptación de continuar la gestión en ese país y conversaciones para organizar el siguiente contacto.
La mandataria calificó además las grabaciones como "audios manipulados". Sin embargo, en su mensaje no identificó qué fragmentos habrían sido alterados ni presentó elementos técnicos que respaldaran esa afirmación.
Tampoco explicó las referencias contenidas en las conversaciones sobre el FBI, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, una posible extradición, eventuales sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y la información obtenida en las mesas de seguridad.
Ávila Olmeda aprovechó el mensaje para defender los resultados de su administración. Afirmó que en Baja California han sido detenidas más de 120 objetivos prioritarios para México y Estados Unidos y que los homicidios dolosos disminuyeron 46 por ciento durante su gobierno.
Aunque la gobernadora buscó reducir la controversia a un trámite migratorio personal, el contenido de los audios mantiene abierta la discusión pública sobre el alcance de las conversaciones que sostuvo y las diferencias entre su explicación y las expresiones registradas en esas grabaciones.