Pamplona encontró a su primer héroe de San Fermín 2026 con Mario Vilau; el mexicano Emiliano Osornio lo intentó, pero otra vez se topó con un encierro sin posibilidades

Fotos: Manolo Briones.
Pamplona encontró a su primer héroe de San Fermín 2026 con Mario Vilau; el mexicano Emiliano Osornio lo intentó, pero otra vez se topó con un encierro sin posibilidades

Por: NTR Toros
Pamplona, Navarra. Mario Vilau necesitó una sola tarde para dejar su nombre inscrito entre los triunfadores de San Fermín. El novillero catalán debutó este domingo en la Plaza de Toros de Pamplona con una actuación de gran calado que le abrió la Puerta Grande tras cortar las dos orejas al tercer novillo de Pincha, en el primer festejo de la Feria de San Fermín 2026.
En una novillada de juego desigual, Álvaro Serrano paseó una oreja gracias a una faena de calidad y poso, mientras el mexicano Emiliano Osornio volvió a encontrarse con un lote sin posibilidades de triunfo.
Con más de tres cuartos de entrada en los tendidos, la divisa de José Antonio Baigorri envió un encierro correctamente presentado, aunque marcado por la falta de fuerza en varios de sus ejemplares. Hubo nobleza, movilidad y algunos momentos de interés, pero también escaso fondo para sostener el ritmo de las faenas.
Emiliano Osornio abrió plaza frente a "Fundidor", un novillo que desde los primeros compases evidenció limitaciones para emplearse. El mexicano intentó conducirlo con suavidad, pero el ejemplar se descomponía al ser exigido y terminó por prenderlo en una voltereta sin consecuencias durante la primera serie con la muleta.
Osornio insistió por ambos pitones, aunque el novillo nunca terminó de romper hacia adelante. Una estocada contraria puso fin a una labor sin opciones de lucimiento.
Álvaro Serrano encontró mayores posibilidades con "Reposado". El novillo exigía llevar cada embestida muy toreada para evitar que perdiera las manos, especialmente por el pitón izquierdo. El madrileño entendió pronto las condiciones del ejemplar y construyó una faena basada en el temple y la colocación, destacando varias series por el derecho de notable mérito.
La espada cayó al primer intento, pero el uso del descabello hizo sonar un aviso antes de recibir una ovación.
La tarde cambió definitivamente con la salida de "Oloroso". Mario Vilau volvió a demostrar la personalidad que le distingue al recibir al novillo a porta gayola.
Después completó el saludo capotero con lances de rodillas y chicuelinas, dejando claro desde el principio que estaba dispuesto a jugarse el todo por el todo en su presentación pamplonica.
El novillo acudió con alegría al caballo y llegó a la muleta con movilidad. Vilau aprovechó esas condiciones para construir la faena más redonda del festejo. Citó siempre con firmeza, llevó la embestida larga y por abajo y ligó tandas con especial profundidad al natural. Nunca perdió el sitio ni la limpieza en los muletazos, administrando las distancias y los tiempos con inteligencia.
El público respondió con fuerza conforme avanzaba la obra, que encontró además un brillante colofón con una estocada en corto y por derecho que hizo rodar al novillo sin puntilla. La petición fue unánime y el palco concedió las dos orejas mientras el ejemplar era ovacionado en el arrastre.
El segundo turno de Osornio llegó con "Soñador", quizá el novillo de hechuras más armónicas del encierro, aunque pronto volvió a dejar patente su escasa transmisión.
El mexicano mantuvo el compromiso durante toda la faena, intentando siempre torear con pureza pese a que el ejemplar se detenía a mitad del viaje y nunca terminaba de romper.
La espada necesitó un segundo intento y un descabello antes de escuchar nuevamente silencio.
Álvaro Serrano cerró su actuación con el mejor novillo del encierro después del tercero. "Higueruelo" tuvo calidad en la embestida, aunque le faltó un punto de raza para sostener el esfuerzo. El madrileño comenzó con ayudados por alto y pronto encontró el tono de una faena asentada sobre el pitón derecho.
Sin embargo, fue al natural donde dejó los muletazos de mayor profundidad de toda su actuación, reduciendo la velocidad del novillo y arrancando los olés más rotundos de la tarde.
Conforme el ejemplar fue apagándose, Serrano optó por administrarlo de uno en uno antes de dejar una estocada efectiva que le permitió cortar una merecida oreja.
Vilau volvió a recibir a porta gayola al sexto, "Bordador", pero en esta ocasión el novillo acusó una evidente falta de fuerza desde su salida.
La nobleza nunca fue suficiente para compensar su escaso poder y el ejemplar terminó completamente venido a menos durante la faena. Sin posibilidad de construir un triunfo mayor, el catalán optó por abreviar y rubricó otra gran estocada que confirmó una de las constantes de su actuación: la contundencia con el acero.
La Puerta Grande premió la tarde de un novillero que dejó una magnífica carta de presentación en uno de los escenarios de mayor exigencia del calendario taurino.
Mario Vilau salió de Pamplona convertido en el primer gran protagonista de San Fermín 2026, mientras Álvaro Serrano confirmó su buen momento y Emiliano Osornio se marchó con el reconocimiento a su disposición, aunque nuevamente sin el respaldo de la materia prima necesaria para traducirla en trofeos.