La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el gobierno negocia con Estados Unidos sustituir el MTBE por etanol en las gasolinas y reducir las importaciones de fructosa.
México busca abrir mercado al etanol tras recuperar exportaciones de azúcar a EU

Por: Roberto Cortez
La recuperación de la cuota de exportación de azúcar mexicana hacia Estados Unidos abrió una nueva etapa para la industria cañera. El gobierno federal ahora busca ampliar el mercado del etanol y disminuir las importaciones de fructosa para fortalecer a los productores nacionales.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el aumento de la cuota de importación anunciado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos representa un respiro para una cadena productiva de la que dependen cerca de 500 mil familias, entre cañeros, ingenios y comercializadores.
Recordó que entre 2022 y 2026 las exportaciones de azúcar mexicana al mercado estadounidense cayeron hasta una quinta parte de su volumen previo. Ese excedente permaneció en el país, provocó un desplome en los precios que recibieron los productores y redujo la rentabilidad del sector.
La mandataria atribuyó la recuperación del mercado estadounidense al trabajo de negociación encabezado por el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, con autoridades de Agricultura y Comercio de Estados Unidos.
Acciones del gobierno para fortalecer el mercado interno y el etanol
Sheinbaum explicó que el plan no se limita a recuperar las exportaciones. El gobierno también trabaja con productores e industriales para elevar la productividad de la caña y desarrollar nuevos mercados para sus derivados.
Entre esas alternativas destacó la producción de etanol a partir de la caña de azúcar y del bagazo. Reveló que México y Estados Unidos mantienen conversaciones para sustituir el MTBE, un aditivo utilizado en las gasolinas, por etanol, lo que abriría una nueva demanda para la producción nacional.
La presidenta también adelantó que su administración busca reducir las importaciones de fructosa de maíz utilizadas por la industria de bebidas y alimentos procesados. Argumentó que distintos estudios atribuyen a ese endulzante mayores efectos negativos para la salud que el azúcar de caña.
La estrategia pretende aumentar el consumo de azúcar mexicana en el mercado interno sin afectar a los consumidores ni a la industria alimentaria. Según Sheinbaum, mantener una parte de la producción en exportación evita la sobreoferta nacional, sostiene el precio pagado a los cañeros y fortalece la viabilidad económica del sector.
La mandataria añadió que la recuperación de la cuota de exportación beneficiará el ciclo agrícola en curso y el siguiente, aunque precisó que las condiciones para los años posteriores deberán negociarse nuevamente con Estados Unidos.