La Secretaría de Economía informó a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión que el país llegará a la ronda del 20 de julio con una agenda para responder a los aranceles, medidas unilaterales y otras presiones comerciales de Washington
México se juega su futuro comercial con EU: así será la batalla por el T-MEC

Por: Pilar Mansilla
México llegará a la siguiente ronda de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para el 20 de julio, con una estrategia para enfrentar el endurecimiento de la política comercial de Estados Unidos, fortalecer su soberanía económica, atraer inversiones estratégicas y dar certidumbre a las cadenas de suministro de América del Norte, informó la subsecretaria de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, Ximena Escobedo Juárez, en el informe remitido a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.
México enfrenta política comercial de Estados Unidos con estrategia integral
La estrategia de la Secretaría de Economía a cargo de parte del diagnóstico de que Estados Unidos busca atender la pérdida de empleos manufactureros, la alta dependencia de terceros países en las cadenas de suministro, el déficit comercial, las reglas de origen y la seguridad económica.
El informe señala que la agenda de negociación pasó de 54 a 14 temas pendientes y sostiene que esos asuntos pueden atenderse mediante una estrategia regional que fortalezca la producción en América del Norte, reduzca la dependencia de importaciones provenientes de Asia y consolide cadenas de suministro más resilientes.
Como parte de esa estrategia, asegura que México impulsará inversiones en sectores estratégicos como semiconductores, medicamentos, electrónica y equipo de cómputo. El objetivo es incrementar la capacidad productiva de América del Norte, reducir dependencias externas en insumos críticos y componentes asociados a cadenas de alto valor, además de fortalecer la competitividad regional.
Cooperación México-Canadá y ventajas comerciales en Estados Unidos
El informe añade que México y Canadá mantienen una agenda positiva sustentada en el plan de acción conjunto aprobado por la presidenta Claudia Sheinbaum y el primer ministro Mark Carney durante su primera visita a México.
Ese mecanismo contempla ampliar las misiones comerciales, incrementar el intercambio bilateral y promover un mayor flujo de inversión entre ambos países.
Las perspectivas planteadas por la Secretaría de Economía parten de las condiciones que actualmente mantiene México en el mercado estadounidense. En los últimos doce meses las exportaciones superaron los 550 mil millones de dólares y el país se consolidó como el principal socio comercial de Estados Unidos.
Señaló que en abril de este año, México registró una tasa arancelaria promedio de 3.6%, una de las más bajas entre los 14 principales exportadores a ese mercado.
Además, alrededor del 85% de los productos mexicanos mantiene acceso libre de aranceles, mientras países competidores enfrentan gravámenes de entre 10 y 25%.
El informe destaca que ese diferencial representa una ventaja competitiva para la producción y exportación nacionales y que México mantiene una participación de mercado del 17% en Estados Unidos.
En la ronda de trabajo del 20 de julio, México presentará trece puntos que documentan sus preocupaciones comerciales en el marco del T-MEC.
Entre ellos se encuentran los incrementos arancelarios impuestos por Estados Unidos a industrias estratégicas mediante la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial; las restricciones aplicadas a productos no originarios del tratado con base en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974; restricciones en sectores específicos; la aplicación del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y barreras comerciales a nivel estatal.
El informe señala que estos puntos reflejan los principales obstáculos que enfrenta actualmente el comercio bilateral y que requieren atención para preservar el equilibrio de la relación comercial entre ambos países.
Para atender esas preocupaciones, indica que México estructuró su agenda en seis prioridades: establecer un protocolo de no aplicación de medidas unilaterales entre los socios; resolver los aranceles al acero; preservar la competitividad de la industria automotriz; fortalecer la seguridad económica regional; atender los temas bilaterales pendientes, y generar certidumbre para la inversión.
Como parte de esa estrategia, el gobierno mexicano buscará eliminar aranceles entre los países miembros, particularmente en los sectores del acero, aluminio y automotriz, y promover inversiones en industrias estratégicas para ampliar la capacidad productiva de América del Norte y reducir la dependencia de insumos críticos provenientes de otras regiones.
Al resaltar que el contexto de la revisión está marcado por la reconfiguración del comercio global y por el cambio en la política comercial de Estados Unidos.
Indicó que después de décadas de globalización, Washington modificó su estrategia con el propósito de reducir su déficit comercial, recuperar contenido nacional en sus manufacturas y disminuir la dependencia de proveedores de terceros países.
Para ello, recordó que recurrió en 2025 a la Ley de Poderes Económicos Internacionales de Emergencia (IEEPA) para imponer aranceles globales; sin embargo, en febrero de 2026 la Suprema Corte de ese país determinó que esa legislación no facultaba al presidente para aplicar esas medidas y suspendió su ejecución.
No obstante, Estados Unidos mantiene otros mecanismos para incrementar aranceles, como las secciones 122 y 301 de la Ley de Comercio de 1974. También aplica la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, que permite imponer gravámenes cuando determinadas importaciones son consideradas un riesgo para la seguridad nacional.
Bajo ese mecanismo permanecen sujetos a aranceles sectores como el acero, el aluminio y la industria automotriz, que forman parte de los temas que México buscará resolver durante la revisión del tratado.
El informe agrega que esas medidas han reducido los beneficios de diversos tratados comerciales suscritos por Estados Unidos. No obstante, el T-MEC mantiene una excepción general y conserva ventajas para México mediante el cumplimiento de las reglas de origen, lo que permite que la mayor parte de las exportaciones nacionales continúen ingresando al mercado estadounidense con trato preferencial.
La revisión formal del T-MEC inició el 1 de julio conforme al artículo 34.7 del tratado. México y Canadá respaldaron extender la vigencia del acuerdo por otros 16 años, mientras Estados Unidos propuso realizar revisiones anuales durante la próxima década para atender los temas que considera sujetos a reestructuración.
La Secretaría de Economía precisa que esa decisión no modifica la vigencia del acuerdo, que permanecerá en operación al menos hasta 2036, y que las revisiones permitirán evaluar su funcionamiento, atender los asuntos pendientes entre los socios y generar certidumbre para la inversión sin interrumpir los beneficios comerciales del tratado.
El informe concluye que la revisión del T-MEC se desarrolla en un contexto de profunda reconfiguración del comercio global, en el que México ha logrado posicionarse como un actor estratégico.
Añade, finalmente, que los siguientes pasos de la negociación serán determinantes para preservar el marco jurídico que sustenta la integración económica de América del Norte, consolidar las ventajas competitivas del país y fortalecer una región más competitiva, integrada y próspera.