La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la relación entre México y España se mantiene sólida en materia económica y turística, pero insistió en el reconocimiento a los pueblos originarios
México y España abren nueva etapa sin cerrar debate histórico

Por: Roberto Cortez
La próxima visita de Felipe VI permitirá revisar asuntos económicos, turísticos y culturales entre México y España, pero también colocará sobre la mesa la postura del gobierno mexicano respecto a la memoria histórica y el reconocimiento de los pueblos originarios.
La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que las diferencias derivadas de la Conquista no han roto los vínculos entre ambas naciones y dejó claro que el reclamo histórico impulsado por México seguirá formando parte de la conversación bilateral.
"El debate sobre los pueblos originarios y los abusos de la Conquista no impidió la relación entre México y España", afirmó durante su conferencia matutina.
La mandataria destacó que la cooperación entre ambos países se ha mantenido activa en distintos frentes. Recordó que recientemente empresarios españoles visitaron México para reunirse con integrantes del gabinete federal y señaló que existe una comunicación permanente en sectores estratégicos como turismo, inversión y comercio.
Negocios y turismo mantienen la relación
España figura entre los principales inversionistas extranjeros en México y conserva una presencia relevante en sectores como banca, infraestructura, energía y servicios turísticos.
Sheinbaum también destacó la colaboración en materia de promoción turística y recordó que México participó como país invitado en la Feria Internacional de Turismo de Madrid, uno de los encuentros más importantes del sector a nivel mundial.
La visita del monarca español llega en un momento en que el gobierno federal busca consolidar la llegada de inversiones y ampliar la cooperación económica con Europa, en medio de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y de un entorno internacional marcado por tensiones comerciales.
Una diferencia que sigue abierta
Aunque la relación institucional atraviesa una etapa de normalidad, la presidenta dejó claro que México mantiene su posición sobre la necesidad de reconocer los agravios cometidos contra los pueblos originarios durante el periodo colonial.
Esa postura fue uno de los principales puntos de fricción entre ambos gobiernos durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, cuando México solicitó a la Corona española un gesto de reconocimiento histórico que nunca llegó.
El mensaje de Sheinbaum apunta a una estrategia de equilibrio: fortalecer la relación con uno de los socios más importantes de Europa sin abandonar una demanda que forma parte de la narrativa histórica de la Cuarta Transformación.
La visita de Felipe VI será una prueba para esa nueva etapa. México busca ampliar los acuerdos económicos y turísticos con España, pero también quiere mantener vigente un debate que considera parte de una deuda histórica con los pueblos originarios.