Claudia Sheinbaum sostuvo que la ruta mexicana complementa, y no compite, con el Canal de Panamá.
México y Panamá acercan posiciones con el Corredor Interoceánico

Por: Roberto Cortez
La visita del presidente de Panamá, José Raúl Mulino, coloca en la agenda bilateral uno de los cambios logísticos más relevantes para el continente: el crecimiento del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec como una ruta complementaria al Canal de Panamá para el movimiento de mercancías entre Asia y la costa este de Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la reunión abordará asuntos económicos, culturales y la petición del gobierno panameño para que los países respalden la neutralidad del Canal de Panamá. México, dijo, coincide con esa posición.
La coincidencia ocurre mientras el Corredor Interoceánico comienza a atraer operaciones comerciales internacionales. En días recientes, una armadora asiática utilizó la infraestructura mexicana para trasladar vehículos que desembarcaron en Salina Cruz, cruzaron el Istmo por ferrocarril y continuaron su ruta desde Coatzacoalcos hacia la costa este de Estados Unidos.
Corredor y Canal, rutas complementarias
Sheinbaum rechazó que el proyecto mexicano busque desplazar al Canal de Panamá. Afirmó que ambas infraestructuras cumplen funciones distintas y pueden operar de manera complementaria dentro de las cadenas globales de suministro.
La mandataria explicó que el Corredor Interoceánico continúa ampliando su capacidad operativa. Además de los puertos modernizados, el gobierno instala grúas de mayor capacidad para incrementar el volumen de carga y atender el creciente interés de empresas internacionales.
La competencia ahora está en las cadenas logísticas
El encuentro con Mulino ocurre en un momento de reacomodo del comercio mundial. Las tensiones geopolíticas, la búsqueda de rutas más resilientes y la diversificación de proveedores han elevado el valor estratégico de la infraestructura logística en América.
En ese escenario, México y Panamá aparecen más como socios que como competidores. Mientras el Canal mantiene su papel como la principal vía marítima entre los océanos Atlántico y Pacífico, el Corredor Interoceánico ofrece una alternativa multimodal para mercancías que requieren tiempos de traslado más flexibles o conexiones terrestres con el mercado norteamericano.
Europa, Asia y América del Norte aceleran la búsqueda de rutas comerciales menos vulnerables a interrupciones. El Corredor Interoceánico forma parte de esa estrategia y la visita de Mulino ocurre mientras México promueve esa infraestructura ante inversionistas internacionales. Más que disputar carga al Canal de Panamá, el objetivo es insertar al Istmo de Tehuantepec en la nueva geografía del comercio global.