La reforma busca proteger a mujeres de conductas como vigilancia indebida, difusión de información privada y control coercitivo, incluso sin vínculo directo.
Reforma busca incluir gaslighting en violencia psicológica

El uso de las tecnologías digitales ha ampliado los espacios donde puede ejercerse la violencia psicológica, facilitando prácticas como el acoso persistente, la vigilancia indebida, la difusión de información privada y otras conductas que generan daño emocional continuo, aun cuando no exista contacto físico entre la víctima y el agresor.
Propuesta de reforma a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias
Por ello, la diputada federal Nayeli Arlen Fernández Cruz propuso reformar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, para incluir en esa violencia psicológica el hostigamiento, vigilancia, acoso, difusión o amenaza de difusión de información privada, el control coercitivo o cualquier otra conducta que cause daño emocional, independientemente del vínculo entre la víctima y el agresor.
Asimismo, considerar aquella consistente en patrones de conductas reiteradas de manipulación emocional, negación de hechos o distorsión deliberada de la realidad, orientadas a descalificar sistemáticamente las percepciones, recuerdos o juicios de la víctima, con el propósito de generar confusión, dependencia emocional o afectación a su autoestima, identidad o estabilidad psicológica, ya sea de manera directa o a través de medios digitales o tecnológicos.
Impacto y reconocimiento del gaslighting en la violencia psicológica
Precisa que la violencia psicológica es una de las formas más frecuentes, persistentes e invisibilizadas, debido a que no deja huellas físicas, pero ocasiona graves afectaciones a la salud emocional, la autoestima y la estabilidad mental de quienes la padecen.
Además, este tipo de violencia suele manifestarse mediante humillaciones, manipulación emocional, aislamiento, control coercitivo, amenazas y desvalorización constante, conductas que con frecuencia son normalizadas dentro de las relaciones personales, dificultando que las propias víctimas las identifiquen y denuncien.
Destaca la necesidad de reconocer el gaslighting, que es una forma de manipulación emocional mediante la cual el agresor busca hacer que la víctima dude de su memoria, percepción o juicio, provocando confusión, pérdida de confianza, dependencia emocional y un deterioro progresivo de su salud mental.
De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2021, el 49 por ciento de las mujeres mexicanas mayores de 15 años ha sufrido violencia psicológica a lo largo de su vida, principalmente mediante humillaciones, amenazas, manipulación, control, celos excesivos, aislamiento o desvalorización.
La diputada del PVEM subraya que la reforma busca actualizar el marco jurídico para responder a las nuevas modalidades de violencia contra las mujeres, brindar mayor certeza jurídica a las autoridades encargadas de su atención y garantizar una protección integral conforme a la Constitución Política y a los tratados internacionales de derechos humanos suscritos por México.