Afirmó que no entrará en debates políticos y defendió que cada autoridad debe cumplir con sus responsabilidades
Sheinbaum batea exigencia de Maru Campos contra Rocha

Por: Roberto Cortez
La disputa política alrededor del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, llegó nuevamente a Palacio Nacional. Claudia Sheinbaum rechazó los llamados de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, para que el gobierno federal intervenga contra el mandatario sinaloense y descartó cualquier confrontación pública sobre el caso.
Durante la conferencia matutina, la presidenta calificó como "propaganda política" las declaraciones de Campos y sostuvo que no entrará en un intercambio de acusaciones con la mandataria panista.
"Cada quien que cumpla con su trabajo. Ella con el suyo y yo con el mío", respondió la presidenta de México a la gobernadora de Chihuahua.
Sheinbaum evita escalar el conflicto
La gobernadora de Chihuahua había planteado que México debía responder a las presiones de Estados Unidos relacionadas con seguridad y narcotráfico mediante acciones contra Rocha Moya, señalado desde distintos frentes políticos tras las investigaciones abiertas en territorio estadounidense.
Sheinbaum rechazó ese planteamiento y afirmó que mantiene una relación institucional con el gobierno de Chihuahua.
La presidenta insistió en que no existe una tensión específica con Washington por ese caso y pidió separar los procesos políticos internos de las negociaciones bilaterales que México mantiene con Estados Unidos.
Seguridad y comercio avanzan por rutas distintas
La mandataria explicó que la relación con la administración de Donald Trump atraviesa una etapa compleja por la visión proteccionista que impulsa Estados Unidos en materia comercial.
Aun así, defendió que México conserva ventajas frente a otros países en las negociaciones relacionadas con el tratado comercial de América del Norte.
También sostuvo que los acuerdos de cooperación en seguridad siguen avanzando por una vía distinta a la discusión económica y comercial.
El mensaje marca distancia frente a quienes buscan convertir el caso Rocha en un nuevo frente de confrontación bilateral.
Mientras sectores de oposición exigen una respuesta más contundente, el gobierno federal apuesta por mantener el asunto en el terreno institucional y evitar que las presiones políticas definan decisiones que corresponden a las autoridades encargadas de la procuración de justicia.