ONU advierte que la IA ampliará desigualdades sin reglas comunes

El Panel Científico Internacional Independiente concluyó que la tecnología puede acelerar el desarrollo científico

El informe preliminar del Panel Científico Internacional Independiente plantea que la gobernanza definirá el impacto de la inteligencia artificial en la economía, la seguridad y los derechos humanos. Foto: generada con IA
El informe preliminar del Panel Científico Internacional Independiente plantea que la gobernanza definirá el impacto de la inteligencia artificial en la economía, la seguridad y los derechos humanos. Foto: generada con IA

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La inteligencia artificial avanza con una velocidad que supera la capacidad de los gobiernos para regularla. Esa es una de las principales conclusiones del informe preliminar del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial, que plantea la necesidad de construir una gobernanza global capaz de aprovechar sus beneficios sin perder el control sobre sus riesgos.

El documento reconoce que la IA ya impulsa descubrimientos científicos, acelera el desarrollo de medicamentos, mejora diagnósticos médicos y abre nuevas posibilidades para la educación y la investigación. También destaca aplicaciones en agricultura, accesibilidad y desarrollo tecnológico que pueden contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

¿Cuáles son los riesgos actuales de la inteligencia artificial?

El informe identifica una tensión que marcará los próximos años: mientras las capacidades de la IA crecen de forma acelerada, las herramientas para supervisarla, evaluarla y limitar sus efectos siguen rezagadas. Esa brecha, advierte el panel, puede traducirse en consecuencias de gran alcance para la economía, la seguridad y los sistemas democráticos.

Riesgos que ya comenzaron

El panel documenta que la IA ya facilita la generación masiva de desinformación, el uso de ultra falsificaciones con fines de violencia sexual, la automatización de ciberataques y la producción de contenidos ilícitos. También cita evidencia de afectaciones a la salud mental asociadas con sistemas conversacionales que refuerzan creencias falsas o peligrosas.

Acciones necesarias para una gobernanza efectiva

Otro foco de preocupación es la concentración del desarrollo tecnológico. Estados Unidos concentra alrededor de tres cuartas partes de la capacidad de cómputo de las 500 supercomputadoras de IA más potentes del mundo, mientras China reúne cerca del quince por ciento. La mayor parte de los modelos de propósito general también proviene de empresas de esos dos países, lo que limita la capacidad del resto del mundo para desarrollar, auditar o adaptar estas herramientas a sus necesidades.

El documento advierte que esa concentración puede ampliar las desigualdades entre países y trasladar el poder económico y tecnológico hacia un número reducido de gobiernos y empresas. También señala que muchas naciones carecen de infraestructura, especialistas y capacidad técnica para evaluar los sistemas más avanzados de inteligencia artificial.

Gobernanza antes de que sea tarde

El panel sostiene que los beneficios económicos y sociales de la IA no surgirán de manera automática. Para que la tecnología genere empleos de calidad y reduzca brechas será necesario invertir en capacitación, infraestructura, instituciones y mecanismos de evaluación independientes. De lo contrario, existe el riesgo de aumentar la desigualdad, desplazar trabajadores y concentrar aún más la riqueza.

El informe reconoce un dilema para los gobiernos: necesitan evidencia científica para regular la inteligencia artificial, pero cuando esa evidencia esté completa podría ser demasiado tarde para contener algunos riesgos. Por ello propone fortalecer la cooperación internacional y construir capacidades técnicas que permitan a más países participar en la gobernanza de la tecnología.

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